Hermosas mujeres lojanas que hoy cifran los 50 años de edad o más, al hablar del amor recuerdan con nostalgia los piropos de sus jóvenes pretendientes “Mi reina, Ud. no camina… encariña al pavimento”. Galanterías como “Me gustas tanto, que no importa enredarme con las redes de tu encanto”. Y como buen lojano, músico y poeta, improvisaban versos “Por tus ojos soy cantante / compositor por tu boca / por tu mirada coqueta / me he convertido en poeta”. Qué decir de las serenatas muy clásicas en Loja por ser ciudad musical. Versos y canciones que en el silencio de la noche despertaban a la amada y en el barrio a toda la camada. ¡Qué tiempos aquellos!
Llega San Valentín con el Día del Amor y la Amistad y hoy la juventud enamorada, ausente de la antigua moda, se ahorra las palabras porque a una gran mayoría no le gusta ser romántica, aunque esté alertada de que el amor, además de ser una bendición, también es algo extremadamente peligroso. Y si eligieron algo que es parte de la vida, tienen que aceptar tanto la agonía como el éxtasis de su elección, según advierten los golpeados por una flecha perdida disparada desde el arco de Cupido con hiel y miel. Sin duda para evitar una decisión como esta “De soltera quise ir / a la casa de los serios / ahora quiero salir / aunque sea al cementerio”.
Como el amor, nos da fuerza, valor y no tiene edad, los viejitos también extrañan la antigua moda de cortejar a una mujer con frases tiernas poéticas y románticas; algunos aún se permiten hilvanar sus sentimientos con palabras que son canción, verso y disimulo “Quiéreme viejita linda / mientras estés a mi lado / perdona no cumpla tus exigencias / porque todo está jubilado”.
En fin, este día dedicado al amor y al afecto fundamental para la humanidad la amistad, unos celebraron lo que saben y otros saben lo que celebraron.
Adolfo Coronel Illescas