Algunas lecciones del 11 de abril

Culminado el balotaje, donde triunfó Guillermo Lasso, de la alianza CREO y social cristianos, es necesario abstraer algunas lecciones.

En primer lugar, el pronunciamiento mayoritario de los electores a favor de Lasso, expresa un repudio al corrupto y autoritario régimen correísta, que se cobijó ahora con el manto del “progresismo”, pero su esencia siempre ha sido la defensa del régimen de producción capitalista.

Segundo, no se trata, de ninguna manera, un voto a favor del neoliberalismo y las privatizaciones. Se trata de una exigencia popular a cambiar la forma de gobierno de 14 años, signados por la prepotencia, el abuso y la violación de sus derechos fundamentales.

Tercero, el crecimiento del porcentaje del voto NULO marca un hecho histórico y de gran significado. Por primera vez, en una segunda vuelta, se alcanza cerca del 17% de la votación nacional, 1´717.687 de votos, con la conciencia de que solo el pueblo salva al pueblo y de que en esta elección el pueblo no tenía candidatos.

El voto NULO se convirtió en una expresión de protesta, en una bandera de los inconformes frente a la situación que vive el país: a la pobreza, desempleo, corrupción, crisis sanitaria.

Cuarto, los pueblos del Ecuador demandan la solución urgente de los problemas agudos que los atenazan: atender la crisis sanitaria con la aplicación de las vacunas anti Covid de manera gratuita y masiva; medidas para la generación del empleo y la reactivación productiva a través del crédito para la pequeña y mediana producción; enfrentar el aumento de la pobreza y la insalubridad; la atención preferente a la educación en todos sus niveles y todas las necesidades actuales derivadas de la crisis económica y social. Esto de por sí ya se convierte en un mandato popular para su cumplimiento por parte del nuevo gobierno.

Remo Cornejo Luque

remocorluq@gmail.com

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