Monseñor Walter Heras Segarra, Obispo de Loja, presidió la eucaristía y bendición de este emblemático templo.
Juan Luna Rengel, especial para HORA32

Un hito de identidad, fe y fe viva para la historia de los quilanguenses.
En una jornada marcada por la devoción, la gratitud y el júbilo popular, este domingo, 20 de septiembre de 2026, Quilanga fue testigo de un acontecimiento memorable: la entrega e inauguración oficial de los trabajos de restauración de la emblemática Capilla de Jesús del Gran Poder y San Roque, un templo que late en el corazón espiritual y cultural de la cabecera cantonal.
La intervención, que se extendió durante aproximadamente cinco meses bajo la rigurosa dirección técnica de César Jaramillo, representa una inversión de 77 mil dólares. Esta obra fue posible gracias a la articulación de fondos no reembolsables del Banco del Estado (BDE) —procedentes de la devolución del IVA adeudado al municipio en años anteriores— y de fondos concursables del Instituto Nacional de Patrimonio Cultural (INPC), sumados a la gestión técnica de la municipalidad de Quilanga.
Bendición
El acto central inició con la Santa Eucaristía de fiesta y bendición solemne, presidida por el regente de la Diócesis de Loja, Monseñor Walter Heras Segarra, OFM. La presencia del prelado dio un marco de profunda espiritualidad al evento, convocando a decenas de fieles que llenaron el recinto sagrado para dar gracias por la recuperación de su casa de oración.
En representación del Gobierno Nacional, el Ministerio de Educación y Cultura y el Viceministerio de Patrimonio Cultural, intervino Diana Jaramillo, directora provincial del INPC. Durante su discurso, expresó un emotivo agradecimiento a la comunidad y a las autoridades locales por su incansable compromiso con la conservación, preservación y puesta en valor de la memoria histórica.
“Es un hito histórico la entrega oficial de la restauración de la Capilla de San Roque, una obra emblemática que le devuelve el esplendor arquitectónico a la cabecera cantonal, consolidando a este templo como un bien patrimonial de valor excepcional”, enfatizó Jaramillo.
Asimismo, la autoridad provincial remarcó que este proyecto es el reflejo de una política pública articulada que va más allá de la simple infraestructura:
“No se trata solo de un mantenimiento físico, sino de una acción consciente para proteger la memoria colectiva, el acervo histórico y la herencia cultural que define a Quilanga. Cada fase de la intervención se ejecutó bajo el amparo de la ley, respetando rigurosamente la esencia arquitectónica original y garantizando que el espacio cumpla con todas las condiciones de seguridad y dignidad”.
Finalmente, recordó que, si bien el INPC mantiene su firme compromiso con la tutela del patrimonio material, la sostenibilidad en el tiempo es una labor de corresponsabilidad comunitaria, donde cada ciudadano se convierte en guardián de su templo.
Gratitud y compromiso
La comunidad, protagonista e inspiradora de este logro, manifestó su alegría a través del Comité Pro-Mejoras de la Capilla. Su presidente, Ramón Granda, dirigió palabras de profundo reconocimiento al apoyo de las instituciones civiles, a las autoridades eclesiales y, de manera muy especial, a la generosidad de los vecinos y moradores de Quilanga.
Gracias a ese aporte comunitario, se concretó la adquisición de un nuevo sistema de amplificación (por un valor de $4.150) y el arreglo y retocado de las bancas ($580).
Granda instó a la feligresía a renacer en la fe, a estrechar los lazos de unidad y a asumir con amor el cuidado del remozado templo. En un gesto de cariño y gratitud, el Comité hizo entrega a Monseñor Walter Heras de una obra de arte elaborada por el reconocido artista local Homero Jaramillo, la cual plasma los íconos más representativos de la identidad quilanguense: el majestuoso Cerro Chiro, la riqueza del café y la estampa protectora de San Roque. Del mismo modo, los niños de la catequesis entregaron recuerdos al Obispo en agradecimiento por su cercanía pastoral.
PARA SABER
Un legado tallado por generaciones
Orígenes: La construcción primigenia de este templo sagrado fue erigida gracias a la fe indiscutible de la parroquia, sus priostes, devotos y la feligresía local.
1994: Con una asignación extrapresuestaria del Ministerio de Finanzas, el Municipio de Quilanga llevó a cabo una importante intervención técnica para el cambio integral del techado por una estructura metálica.
2026 (Actualidad): La reciente restauración integral, impulsada por el Instituto Nacional de Patrimonio Cultural, el Banco del Estado y la gestión técnica del Municipio, devuelve a la Capilla su máximo esplendor, asegurando su legado para las futuras generaciones de Quilanga.