El voto que Ecuador merece en 2026

Las elecciones de 2026 obligan al Ecuador a mirar con seriedad el liderazgo que quiere para sus provincias, ciudades y parroquias. La ley permite que una organización política auspicie candidaturas de personas no afiliadas, y esa es una apertura democrática legítima. Pero esa posibilidad no puede convertirse en una puerta abierta para que cualquier figura con visibilidad pretenda acceder al poder público sin propuesta clara ni compromiso verificable.

Ser conocido no equivale a estar preparado. Tener seguidores no reemplaza una visión de ciudad. Ser buen comunicador, deportista, influencer o personaje agradable puede generar cercanía, pero no alcanza para administrar recursos públicos, ejecutar obras, evaluar políticas ni planificar el desarrollo territorial. La política no puede reducirse a una competencia de popularidad ni a una vitrina de entretenimiento.

Estas elecciones no son para escoger a quien mejor deguste comida típica, a quien acumule más interacciones en redes sociales o a quien hable con más gracia ante una cámara. Son para elegir autoridades capaces de tomar decisiones complejas, ordenar prioridades con criterio, sostener equipos técnicos competentes y responder por resultados concretos ante la ciudadanía. Zapatero a su zapato. Gobernar exige conocimiento, método y responsabilidad.

Las organizaciones políticas, en consecuencia, tienen una tarea ética y democrática que va más allá de prestar una sigla. Deben exigir coherencia, preparación real y un proyecto territorial verificable a quienes postulan bajo su respaldo, además la ciudadanía, por su parte, debe mirar más allá del aplauso fácil y preguntarse con honestidad quién tiene realmente una propuesta para su provincia, su cantón o su parroquia.

El Ecuador necesita menos improvisación y más certeza. La democracia se fortalece cuando las candidaturas nacen de propuestas sólidas y no de ocurrencias, de planificación honesta y no de vanidad, de compromiso público y no de ambición personal disfrazada de vocación de servicio.

Daniel González Pérez

dagonzalezperez@gmail.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *