Crisis de gestión: salud, energía y justicia en entredicho

El gobierno atraviesa nuevamente un momento de fragilidad institucional, marcado por fallas administrativas y cambios abruptos en el gabinete. El relevo en los ministerios de Salud y Energía, junto con la renuncia de Alexandra Villacís al Consejo de la Judicatura, revela la reiterada incapacidad para garantizar estabilidad y transparencia en áreas críticas.

El nombramiento del Dr. Jaime Bernabé Erazo para dirigir el Ministerio de Salud Pública, no solo mostró nuevamente la inestabilidad de una cartera de estado golpeada por la escasez de medicamentos y la precariedad hospitalaria, sino que le sumó opacidad, pues con su persona involucrada en investigaciones pendientes sobre su accionar profesional y el, por decirlo menos, extraño levantamiento de un impedimento ante el Ministerio de Trabajo pone en duda la transparencia del Estado.

Este patrón contrasta con el caso de Alexandra Villacís. Pues el obstáculo ante el Ministerio de Trabajo que le impedía asumir funciones en el Consejo de la Judicatura, solo le fue levantado tras su renuncia. Aquello, nos indica que la legalidad parece subordinarse a la conveniencia política. No se decide en función del derecho, sino del momento.

En paralelo, la salida de Inés Manzano, en medio de la incertidumbre por los apagones y sin una hoja de ruta clara en política energética, refleja un gobierno que reacciona más de lo que planifica. La improvisación se impone donde debería existir estrategia.

Esto nos demuestra que el Estado pierde capacidad para sostener políticas públicas consistentes. Más allá de los discursos oficiales, lo que se impone es una administración desordenada, donde la ética y la eficiencia ceden ante la urgencia política. Y sin instituciones sólidas, ningún Estado puede sostenerse en el tiempo.

Néstor S. González Marca

nestor.gm.loja@hotmail.com

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