No es el momento

En el municipio de Loja se está analizando una reforma a la ordenanza para la protección y restauración de fuentes de agua, ecosistemas frágiles, biodiversidad y servicios ambientales del cantón Loja. Es decir, para fortalecer el cuidado de las fábricas naturales del agua, sabiendo que “cuidar el agua es cuidar la vida y cuidar la vida, es el primer acto de verdadero desarrollo”.

Un proyecto presentado, con buen propósito, por el concejal Jhon Espinosa (ARE) y que entendemos está socializándose con la ciudadanía, porque dicha reforma tiene un desafío, establece una taza o impuesto aún no revelado, que será recaudado en la planilla de agua potable de los usuarios del cantón Loja. Un disimulado tributo que evidencia la ausencia en el municipio de políticas económicas y una débil gestión para conseguir recursos de organismos nacionales e internacionales, que para cuidar la ecología natural sí existen; o al menos intentar apoyo del Ministerio del Ambiente. Algo hay que hacer, pero sin abusar del candor de la opinión pública.

Como lo viene haciendo el Consejo Nacional Electoral (CNE), que de forma sorpresiva e “inédita” cambia la fecha para las elecciones seccionales del 14 de febrero del 2027 y adelanta para el 29 de noviembre de este año. La razón, los adivinos del CNE leyeron el futuro y advierten que en febrero del 2027 el país se inundará, pero de agua, porque de la narcodelincuencia, la corrupción, la inseguridad, la impunidad, etc., a pesar de los esfuerzos, seguimos inundados.

No era el momento para adelantar los comicios, porque según analistas traerá consecuencias “graves”. Además, los partidos y movimientos políticos, que han comenzado a protestar, tendrán que acelerar la campaña política. Y en el caso de Loja el ofertismo electoral no permitirá más impuestos para los lojanos. La reforma tendrá que esperar, no es el momento.

Adolfo Coronel Illescas

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