El impacto del cierre de fronteras en la integración fronteriza

El 24 de diciembre de 2025, el Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana informó que únicamente permanecerían habilitados los pasos internacionales terrestres de Rumichaca y Huaquillas. Como consecuencia, el Centro Binacional de Atención Fronteriza de Macará y los puentes internacionales de Lalamor, en Zapotillo, y La Balsa, en Chinchipe, fueron cerrados automáticamente.

En Ecuador, el cierre total de fronteras ha sido históricamente excepcional, reservado para contextos extremos como conflictos armados o emergencias sanitarias. En esta ocasión, la medida se adoptó bajo el argumento de “seguridad nacional”, sin declaratoria de estado de excepción ni explicación motivada que permita evaluar su necesidad y proporcionalidad.

Las poblaciones fronterizas comprenden y respaldan las acciones del Estado orientadas al control de la criminalidad transnacional. Sin embargo, el cierre de pasos internacionales formalmente habilitados no constituye una solución eficaz, pues las actividades ilícitas no se desarrollan exclusivamente en estos puntos, sino que tienden a desplazarse hacia rutas y pasos irregulares

La medida, adoptada bajo el argumento de la seguridad nacional, restringe el derecho a la libre movilidad reconocido en la Constitución de la República. Además, afecta el régimen especial de integración fronteriza con la República del Perú, construido tras los Acuerdos de Paz de Brasilia de 1998, y en el marco de la Comunidad Andina de Naciones orientado a facilitar el tránsito y la integración regional.

El cierre de los pasos fronterizos oficiales genera, además, efectos negativos en la economía, el comercio, el transporte y el turismo binacional y transfronterizo, actividades que se han desarrollado gracias a estos instrumentos internacionales de integración.

Una respuesta eficaz consiste en reforzar los controles integrados en los pasos oficiales y a lo largo de la línea de frontera. En ese marco, resulta necesario revisar la reapertura, garantizando simultáneamente la seguridad, los derechos fundamentales y el desarrollo fronterizo.

Miguel Granda Granda

mgrandagranda@hotmail.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *