Exhorta al burgomaestre Quezada a solucionar el tema agua potable y dice que no ve en la autoridad responsabilidad, profesionalismo, ni liderazgo en la institución.

Silvia Paola Duque Yaguache es la concejala del cantón Loja que, en menos de cinco minutos, en un Pleno extraordinario de Cabildo, criticó fuertemente a la administración municipal, encabezada por el alcalde, Franco Quezada Montesinos, quien, al momento, viene enfrentando un segundo pedido de remoción del cargo, liderado por el comerciante lojano, Ramiro Delgado.
Sesión extraordinaria e informes
El cuestionamiento al burgomaestre, quien lleva más de 24 meses en la alcaldía, fue realizado el último sábado, 7 de junio de 2025, en la sesión extraordinaria convocada por el primer personero municipal para, junto a su equipo técnico, informar temas relacionados con el agua potable, el invierno y el estado vial, recolección y tratamiento de basura, zonas de recreación, procesos de contratación pública, y plan para atender el estado de emergencia.
La concejala, principalizada por la ausencia del edil Santiago Erráez, en su intervención, expresó, dirigiéndose al alcalde, que Loja no cuenta con el servicio de agua potable e incluso mencionó tres barrios: San Pedro, Época, Las Peñas, donde se dota únicamente por partes y, dijo, no quiere imaginarse qué pasaría si se presentan enfermedades como la tosferina.
Exhortó a dar solución al problema cortes porque en los barrios hay adultos mayores que no pueden llevar a cuestas las canecas, que dotan los tanqueros y para estos últimos también lanzó sus críticas y cuestionó al señalar que su labor es deficiente y que más bien la administración está “romantizando” esta actividad.
‘Una administración sorda’
Y la concejala dijo más, por ejemplo, que los turistas, al referirse a Loja, la ubican dentro de las “ciudades más feas del Ecuador”, cuyos criterios los postean en las propias páginas de la Municipalidad. “Da vergüenza ajena, esta es una administración sorda”, fustigó y agregó que los informes entregados por el equipo técnico no llevan a nada porque no hay solución y el burgomaestre y sus colaboradores se quedan en silencio.
Pero no todo quedó allí. Silvia Paola Duque Yaguache dijo que las calles de la ciudad se encuentran en malas condiciones y que los vehículos sufren daños constantes. “Estoy totalmente indignada con esta administración sorda, que no escucha, es una vergüenza para mí y toda la ciudadanía lojana…”.
Invitó a reflexionar mucho en las próximas elecciones, que se vienen dentro de dos años, porque la ciudadanía se merece un buen lojano, es decir, “una persona preparada, bien relacionada, de buen corazón, que muestre en otras ciudades la responsabilidad y el profesionalismo, algo que esta administración no tiene porque no se lo ve y no basta solo aquello, sino también buena pinta, con todo respeto, señor alcalde”, dijo.
‘Queremos soluciones urgentes’
La concejala fue interrumpida por el alcalde Quezada, quien le exigió referirse al tema y su respuesta fue que su indignación hizo que realizara estas observaciones al burgomaestre y a su administración y reiteró que se solucione el tema agua potable porque “las personas de la tercera edad no pueden cargar agua, mientras aquí nos dicen un día que está arreglado el problema y luego que se volvió a presentar el inconveniente en el mismo sitio. ¡Queremos soluciones urgentes!”, concluyó la edil.
Lo expresado la mañana del sábado, 7 de junio, en la sesión de Cabildo, ratificó en todas sus partes a HORA32 la concejala, Silvia Paola Duque Yaguache, y acotó que, es más, en peno siglo XXI la colectividad lojana se encuentra mendigando agua y hasta acostumbrándose a tomar el líquido vital de los tanqueros.
‘No estuvo preparado’
Asimismo, cree que el alcalde Quezada no estuvo preparado para asumir su rol de autoridad porque no ve en él un conocimiento en comunicación efectiva, buenas prácticas de políticas públicas, liderazgo y un adecuado manejo del personal que dirige.
- PARA SABER
El burgomaestre, al momento, viene enfrentando un segundo pedido de remoción del cargo, liderado por el comerciante lojano, Ramiro Delgado.