Soy precandidato presidencial y obviamente no tengo organización política. No pertenezco a ninguna. Es decir, no tengo partido o movimiento político al cual me deba, ni en donde milite. Pero no importa, seguramente habrá una que me adopte. Finalmente, así funciona la política ¿no?
Soy precandidato presidencial. Obviamente no tengo proceso político, ni formación. Es decir, me parece interesante estar en lo público, desconozco los procesos estatales, pero supongo que debe ser lo mismo que la empresa privada o cualquier otra actividad. Finalmente, así funciona la política ¿no?
Soy precandidato presidencial. Obviamente me lanzo en estas elecciones porque tengo intereses personales. Pero, diré que estoy aquí, no por mí, sino por la gente, por este pueblo, por la ciudadanía que me pide cada vez que me ve en la calle que debo ser yo quien salve a este país, debo ser yo quien solucione todo. No es por mí, es por ustedes. Finalmente, así funciona la política ¿no?
Soy precandidato presidencial. Obviamente creo que soy la solución. No equipos, no procesos. Soy yo, soy yo quien en días mejorará todo. Soy yo quien en todos deben confiar. Finalmente, así funciona la política ¿no?
Soy precandidato presidencial. Obviamente este es el momento en donde iré al gimnasio debo ser “fit”. Es el momento en que seguramente mostraré a mi mascota pues el cuidado de los animales es fundamental. Es el momento en donde defenderé al medio ambiente con la mayor energía que tenga. No necesariamente es lo prioritario para el país, pero eso les gusta a las generaciones de hoy. Finalmente, así funciona la política ¿no?
Soy precandidato presidencial. Obviamente soy un personaje político construido a raíz de encuestas. Obviamente, diré todo lo que quieres escuchar, haré todo lo que quieras ver y compartiré todo lo que te gusta. Obviamente estaré hecho a tu medida. Finalmente, así funciona la política ¿no?
Pablo Ruiz Aguirre
pabloruizaguirre@gmail.com