La vida de la joven cambió a partir de agosto de 2023. Varias son las intervenciones quirúrgicas y debe someterse a otra, pero no hay dinero. Cerca de 13 mil dólares debe a una clínica.

Los familiares de la madre de familia y destacada deportista lojana, Katherine Daniela Lara Guachizaca, de 24 años de edad, se encuentran desesperados porque no saben cómo pagar la deuda que tienen con una clínica particular, asimismo, requieren de más dinero para someterla a una nueva intervención quirúrgica.
Un alumbramiento normal
El viacrucis de la experta en taekwondo y medallista en esa disciplina deportiva, así como progenitora de dos menores de edad, empezó en agosto de 2023 cuando dio a luz a su segundo hijo. Su madre, Carmen Piedad Guachizaca Angos, entre lágrimas, cuenta que el 1 de agosto, en el hospital Isidro Ayora, dio a luz de manera normal.
Tras aquello, narra la mamá, el 2 de agosto se sometió a una ligadura y el 3, a eso de las 06:00, recibió una llamada. Allí le contaron que Katherine ingresaba al quirófano porque sangraba por el vientre y requería ser intervenida, era un ovario, según le informaron, que se había comprometido, pero que ya todo se encontraba bien.
Pasaron los días, agrega Carmen Piedad, y continuaba con el dolor del vientre. En el hospital le diagnosticaron cálculos a la vesícula y por aquello la tuvieron internada tres días, luego recomendaron que consiga un turno para la cirugía respectiva. No pudo hacerlo en octubre porque los cupos se habían agotado, llegó noviembre y, a mediados de este mes, la salud de la deportista desmejoró con un fuerte cólico que nuevamente hizo que acudiera a la casa de salud, donde recibió calmantes y al fin indicaron que nada tenía que ver con la vesícula.
‘Intestino estaba torcido’
Posteriormente le practicaron a la joven una ecografía, luego una radiografía y allí le indicaron que ello le compete a un cirujano, quien, finalmente, indicó que es necesaria una operación porque el “intestino estaba torcido”. Carmen Piedad presume que esto último derivó de la ligadura que se le practicó el 2 de agosto.
En la operación, informa la madre, le cortaron alrededor de un metro del intestino delgado, pero que, pasaron ocho días, nuevamente fue intervenida quirúrgicamente, bajo la justificación que se le había obstruido el intestino. Tras aquello, lejos de recobrar la salud, más bien empeoró porque empezó a vomitar heces y paralelamente el dolor del estómago LE era insoportable.
Es cuando la madre decide llevarla a una clínica porque temía por la vida de Katherine y allí vuelve a vomitar heces, siendo corroborado esto por los galenos de esa casa de salud, aparte se encontraba deshidratada, sin sangre y con anemia, porque en el “hospital nunca le pusieron una pinta de sangre cuando fueron tres las operaciones, dentro de ellas la ligadura, que le hicieron allí”, cuenta y agrega que estuvo a punto de sobrevenirle un infarto.
Intervención y tres posibilidades
Carmen Piedad Guachizaca manifiesta que, tras una radiografía, los médicos decidieron intervenirla quirúrgicamente, no sin antes advertirle que, tras la operación, había tres posibilidades: que salga a la Unidad de Cuidados Intensivos, fallezca en el quirófano o que vaya a “piso”, pero que los tres primeros días serían cruciales.
Acota que en la casa de salud particular le salvaron la vida a su hija y que le dieron el alta, aunque le originó una deuda de 12.432 dólares que debe cancelar a la clínica; pero no todo queda allí, a los pocos días nuevamente hubo sangre en el vientre que llevó al médico a ponerle un catéter.
Ahora se encuentra nuevamente en el hospital Isidro Ayora porque dinero no hay para seguir pagando una clínica particular. La angustiada madre expresa que, a diferencia del anterior director, el nuevo le da toda la apertura y prioridad a Katherine. Se encuentra en el segundo piso de esa casa de salud.
Otra intervención quirúrgica
Pero la situación sigue complicada para la joven lojana porque debe someterse a una nueva intervención quirúrgica. Esta vez, según informa Carmen Piedad Guachizaca, deben practicarle la recanalización del intestino porque al momento deposita las heces en una funda, para ello hacen falta unos siete mil dólares porque su idea es que sea operada en una clínica y no en el hospital porque “no quiero correr otro riesgo”, precisa.
PARA SABER
Con el objeto de recaudar fondos, los familiares de Katherine han realizado diversas actividades: bingo, maratón y se prepara una comida típica.
Contactos para ayudar
Cuenta de ahorros: 2203692598, Banco Pichincha, de Carmen Piedad Guachizaca.
Celular: 0939043258
El esposo de Katherine está junto a ella cuidándola. No puede trabajar.
El un niño está con la una abuela y el otro, de seis meses, con la otra.