Nuevamente se retoman temas de inseguridad a raíz de sucesos sangrientos repudiables que no deben influenciar temor ni miedo en las personas. Inclusive se pretende hacer creer a la población que con la consulta popular se logrará seguridad y combatir la delincuencia.
Si bien la criminalidad debe combatirse con políticas gubernamentales a corto, mediano y largo plazo, también es responsabilidad de los ciudadanos, preservar el bien común. Trabajar es un derecho, pero principalmente es una obligación, por tanto, debemos trabajar en la actividad que nos guste, si tenemos profesión, ejercerla con ahínco y si no tenemos profesión, debemos dedicarnos a una ocupación que nos guste y hacerlo de tal modo, que seamos felices ejerciendo la profesión u ocupación, sin depender del gobierno, ni de otras personas.
Solo dentro del entorno familiar podemos cambiar la sociedad, rechazando la corrupción, el dinero fácil, fomentemos valores y principalmente el trabajo sin esperar que venga de terceros.
Quien trabaja con pulcritud no tiene tiempo para pensar en cometer delitos; por tanto, si cada persona, en cada familia, se dedica a trabajar y actuar con honradez, es la mejor receta para cambiar la sociedad. Vivamos sin miedo y trabajando por nosotros, por la familia y por la sociedad.
Manuel Salinas Ordóñez
manuel.salinas@unl.edu.ec