La religión católica, a decir de muchos es la salvación del alma y el alimento del mundo, hoy más que nunca éste sigue afrontando la actual pandemia, los feligreses se fortalecen en cuerpo y alma manteniendo incólume sus promesas, tradiciones, convicciones y su fe inquebrantable, que con seguridad quedará ratificado este fin de semana con el homenaje a María la madre de Dios, en la advocación de la Virgen de El Carmen.
Este acontecimiento católico se cumple en diferentes lares del país y allende de las fronteras porque la fe no tiene límites. Por ejemplo, en Espíndola, concretamente en su cabecera cantonal Amaluza, desde los inicios del siglo pasado, la familia Andrade Valdivieso, asumió la sindicatura de la imagen de la Santísima Virgen del Carmen, desde entonces año a año, sus descendientes la veneran con una serie de actos, en esta ocasión por la emergencia sanitaria, estrictamente religiosos.
El sábado 17 de julio del presente año, a partir de las 19h, en la Iglesia Matriz de Amaluza el párroco de esta comunidad, Padre Ángel Ocaña celebrará la misa de vísperas: La festividad continúa el día domingo con la misa solemne con la participación del vecindario del cantón cumpliendo, eso sí con todos los protocolos y medidas de bioseguridad.
Es digno resaltar el esfuerzo y la perseverancia que entregan sus principales priostes como son América y Leonel Andrade Rojas en coordinación con la familia Andrade Rojas que con bienes y persona cada año cumplen con esta convicción de creer fielmente en la Virgen del Carmen, coadyuvando a mantener la identidad de un pueblo en sus costumbres tradiciones e idiosincrasia reflejadas en la adoración a Jesús y veneración a su Santa Madre, más aun cuando es la fe cristiana que inspira encontrar refugio, sosiego y esperanza.
Sybel Ontaneda Andrade
sybelontaneda@hotmail.com