Viento en popa

Estamos en época de viento y todo se sacude, se cae y ondea en la dirección que marca el viento. Es una ley inmutable, solo lo más fuerte resiste su empuje.

Igualmente ocurre con la opinión publicada, marca una dirección, se lleva a todo por delante, arrasa con todo a su paso y sólo los más fuertes resisten su empuje.

La pregunta que me hago es, ¿Somos lo suficientemente fuertes? ¿Estamos creando generaciones capaces de resistir a la fuerza de la opinión publicada? ¿Resistiremos?

Personalmente soy poco optimista en este tema. Me baso en la experiencia personal, en las críticas al sistema educativo y en las investigaciones científicas realizadas sobre este asunto.

No hay más que ver la gran cantidad de mentiras y bulos que la gente se cree solo porque salen redes sociales o periódicos y ni siquiera se paran dos minutos a contrastar su veracidad. La realidad siempre tiene tantas versiones cómo personas que la viven.

Desde la época romana ya se sabía que una mentira repetida mil veces no la hace verdad, pero hace que la gente crea que es verdad y, al fin y al cabo, esto último es lo que importa en sociedad.

La verdad objetiva, si es que tal cosa existe, no es relevante. Lo importante es lo que todo el mundo asuma como verdad. La Alemania de los años 30 es un gran ejemplo de esto. Sólo nosotros tenemos la capacidad de investigar y concluir lo que creemos como verdad o no. Pero no me haga caso a mí, al fin y al cabo, esto también es opinión publicada.

Victoriano Suárez Álvarez

victorianobenigno@gmail.com

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