La Universidad Nacional de Loja, hoy cumple 166 años de existencia, gracias a la decisión del Gobierno Federal de Manuel Carrión Pinzano que dispuso que en el colegio San Bernardo se impartan estudios de Jurisprudencia, Teología y Medicina, siendo la Abogacía, la única carrera que se mantuvo hasta la actualidad puesto que la teología no se convirtió en una profesión deseada por la sociedad sino que se la impartía para mantener la aristocracia de los clérigos que eran los dedicados al trabajo intelectual y a los estudios escolásticos. Medicina se suspendió por muchas décadas, pero actualmente también es una profesión que se imparte en la mejor institución del sur del país.
La UNL en todo este tiempo ha contribuido con los profesionales más destacados a nivel nacional e internacional para formar a otros profesionales en otras ciudades del país, de tal modo que en cada institución de educación superior pública o privada del Ecuador, ha habido, hay y habrá profesionales formados en la gloriosa UNL. Soy parte de una generación unelina, mis padres, yo y mis hijos somos hemos obtenido nuestro título profesional en la Universidad Nacional de Loja, por ello, encarno el sentimiento lojano de estudiar en la Nacional e incidir en mis hijos para que se formen también en esta casa de estudios superiores. Gracias al señor rector he podido contribuir con la transformación actual de la institución, que ha crecido en todos los ámbitos de tal modo que se ha ubicado en los primeros lugares en rankings locales y mundiales por su gestión en la docencia, investigación y vinculación con la sociedad, por ello, cito la frase del Dr. Nikolay Aguirre que “la UNL es la historia, el presente y el futuro de Loja”.
Manuel Salinas Ordóñez
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