La forma de comunicar el cierre del paso internacional Macará – La Tina, principal acceso entre Ecuador y Perú en la provincia de Loja, muestra un mínimo interés del gobierno nacional en dialogar con las comunidades afectadas por una decisión relacionada con la seguridad nacional.
La fecha, los antecedentes, las medidas suplementarias y las estrategias para disminuir la inseguridad debieron ser informadas, incluso en plazos perentorios, para que los involucrados prevean acciones o difieran inversiones comerciales. Lo contrario, como ocurrió, es pérdidas y desinformación.
Varias personas, organizaciones y representantes públicos han señalado impactos negativos en los sectores financieros, turísticos, educativos, e incluso en derechos garantizados en la Constitución, que están ocurriendo desde el 24 de diciembre de 2025. En este contexto, queda la duda sobre las políticas de comunicación del gobierno ecuatoriano. ¿Qué propósitos privilegian? Se asume que son el bienestar, el progreso y la libertad de expresión, entre otros, pero se evidencian pocos espacios de auténtica escucha activa, aquella que reconoce a los interlocutores.
Mucha de la “comunicación” gubernamental se queda en anuncios, publicidad en redes sociales y “entrevistas exclusivas” del presidente, canales que podría haberse utilizado para avisar a los lojanos del cierre del paso fronterizo que es vital para su sostenimiento económico.
Así, frete a una autarquía comunicativa, a los habitantes del sur de Ecuador les queda buscar aliados externos que motiven a los ministros a proponer diálogos, entre gobernantes y ciudadanos, para identificar las vías que ayuden a superar, en el menor tiempo posible, las consecuencias de una resolución que seguramente está muy bien sustentada técnicamente, pero mal comunicada.
Abel Suing
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