Tras la acrecentada ola de delincuencia en el Ecuador, el gobierno ecuatoriano se ha convertido en un gran narrador de noticias infaustas. Guillermo Lasso, que además de pasar al tacho de basura de los archivos históricos del Ecuador, se ha convertido en un cronista de lo que sucede día tras día en las distintas partes del país. Pasó de presidente Constitucional de la República del Ecuador a ser un periodista sin título ni oficio. El dolor es colectivo, la indignación es un sentir de todos y todas, el coraje y la impotencia son las nuevas banderas del Ecuador. Mientras incrementan las tasas de homicidios, feminicidios, violencia, robos, extorciones y más, el gobierno no ha hecho más que ser el locutor de lo que pasa.
Hoy en día, las noticias son desalentadoras, Ecuador se encuentra en una profunda crisis institucional, existe un aliento putrefacto a corrupción por todas las instituciones públicas, a los jueces y fiscales no les basta con el dinero que reciben del narcotráfico, sino que ahora también se lo exige al gobierno. Ahora nadie habla, nadie escribe, nadie exige, nadie critica porque tienen temor a que les llegue la muerte, ¡Lo peor! No se sabe si vendrá con remitente del gobierno. Los pocos que hablan tienen que huir del país, y que no sé hable de la opinión internacional. Antes dábamos risa con Lenín Moreno, ahora damos pena con Guillermo Lasso. En momentos históricos como estos, invito y motivo a que se sumen los escritores, que nunca callen por temor, que las plumas y los estribos sean aquellos que logren levantar un ánimo de lucha y resistencia frente a la incapacidad que ha tenido el gobierno de turno para hacerle frente a las injusticias sociales.
Bryan David Inga Gualán
bryandavid9911@gmail.com
Exelente síntesis de la actual realidad nacional