Tiempo de una tregua social

Los ecuatorianos somos seres raros y únicos asintió Humboldt hace dos siglos atrás. Y si bien hemos sido capaces de superar las peores catástrofes naturales y forjar una sociedad en medio de condiciones extremas, al parecer nos cuesta mucho más superar las catástrofes sociales que provocamos como colectivo.

Y es que habiendo acaecido un complejísimo proceso político que aún tiene cola resultado de una pésima institucionalidad (CNE), sumado a la más grande pandemia global vigente, y que en medio de las necesidades y pesares destapó la peor cara de la política; por lo visto tenemos tiempo extra para complicar más nuestra dura realidad.

Así lo evidenciamos a esta fecha, cuando en menos de dos meses que van del 2021, estamos al borde de un nuevo colapso hospitalario; lo cual sin mediar cuidados se agrava con la disputa política que no tiene reparos de sacar a las calles su frustración, o la sociedad en general, que sin recato estalla en algarabía colectiva con un campeonato futbolero, o llena balnearios en un feriado carnavalero.

Ya es hora de una tregua social, COMPRENDER que nuestro sistema de salud pública además de ser deficitario no soportará otro colapso, que la economía que a todos nos ha golpeado no proveerá mejores condiciones a corto plazo, y que cualquiera de los dos binomios que nos quedan no son la panacea de todos los males de este país.

Solo queda en cada uno respetar la salud colectiva y dejar de fustigar las pugnas personales que evidentemente no son políticas.

Jorge Ochoa Astudillo

socjorgeochoaa@gmail.com

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