Los postulados ideológicos solo sirven para adoctrinar a las personas de acuerdo a su conveniencia, creencias, pero sobre todo en base las necesidades de las clases sociales más vulnerables. Después de la Revolución Francesa en el siglo XVIII, la dicotomía izquierda-derecha se profundizó durante un siglo para luego extenderse hacia América del sur en el siglo XIX, coincidiendo con los procesos independentistas. En el siglo XXI, la izquierda y la derecha tienen una serie de doctrinas e ideas que resultan antagónicas. La izquierda adoctrina con postulados basados en que todos los individuos son iguales; y, que la riqueza debe ser distribuida equitativamente para lograr un bienestar colectivo, mientras que la derecha cree en una distribución de acuerdo al esfuerzo y la contribución de cada individuo. Ambas lideradas por grandes elites mundiales a las que solo les interesa defender su status quo, la historia lo ha demostrado no hay “líder mundial” de izquierda pobre, ni tampoco “líder mundial” de derecha pobre, ambos tienen amasadas fortunas para varias generaciones más. Lo más preocupante es ver como personas que apenas ganan para llevar el pan a la mesa, sin impórtales su felicidad defienden hasta con su vida ideologías caducas. Es importante comprender que en pleno siglo XXI esas mismas ideologías caducas, están reformadas, disfrazadas de servicio y equidad para todos, nada es cierto solo les interesa defender sus intereses y lo más grave aún es que utilizan la Fe de las personas para mantenerse en su posición económica social inalcanzable para quienes sirven de escalera para actores predicadores de del bienestar social. Tampoco hay centro porque esos pueden ser peores, pescan a rio revuelto y actúan en base a las tendencias más fuertes. Casi ningún político trabaja para el pueblo porque sencillamente les gusta el dinero, la política es sinónimo de servicio sin fines de lucro, no es una profesión es un estilo de vida donde la única remuneración es la felicidad de poder servir sin esperar nada a cambio.
Geovanny Criollo Ramírez