En una democracia imperfecta como la nuestra, la revancha politiquera dogmática es la peor corrupción en el ejercicio del poder; pues ella pone de manifiesto la violencia verbal, física, piscológica…
En una democracia imperfecta como la nuestra, la revancha politiquera dogmática es la peor corrupción en el ejercicio del poder; pues ella pone de manifiesto la violencia verbal, física, piscológica…