Los años pasan y, aunque intentemos negarlo con fotos sonrientes en redes o viajes financiados a crédito, la sensación de fondo es otra: la calidad de vida se erosiona, lenta…
Los años pasan y, aunque intentemos negarlo con fotos sonrientes en redes o viajes financiados a crédito, la sensación de fondo es otra: la calidad de vida se erosiona, lenta…