Hay un eco que no puede silenciarse, ni por el barullo de las campañas, ni por el tono ministerial -innecesariamente militar- con que se ofrecen disculpas, que suenan a amenaza.…
Hay un eco que no puede silenciarse, ni por el barullo de las campañas, ni por el tono ministerial -innecesariamente militar- con que se ofrecen disculpas, que suenan a amenaza.…