Sobre la guerra en Irán

La megalomanía de mister Trump y de mister Netanyahu es tan enfermiza que creen que a cañonazos van a lograr sus proyectos MAGA (make America great Again = Haz a Estados Unidos grande otra vez») y MIGA (make Israel great Again = Haz a Israel grande otra vez») respectivamente. Para hacer realidad esos proyectos, primero utilizan la guerra informativa, es decir utilizan a la mayoría de medios de comunicación occidentales, los más influyentes, para presentar noticias falsas, bulos, manipular conciencias a su favor en redes sociales, entre otros; estos medios nos hacen creer que Trump y Netanyahu son los buenos, los nuevos mesías o salvadores de la humanidad, en cambio todos sus oponentes son los malos a quienes hay que exterminar; es más, muchísima gente cree que los gobernantes de EE. UU. e Israel son los buenos y los de Irán y algunos otros países islámicos son los malos. Ya quisieran, Trump y Netanyahu, que Irán y su pueblo se arrodillen ante sus pies, pero se equivocan porque no conocen la fenomenología del islam. Dentro del islam hay tres ramas: los sunnitas (90%), jariyíes (0’2%) y chiitas (9.8%, la mayoría de ellos en Irán). Los chiitas duodecimistas conforman la mayoría de la población en Irán y tienen a la figura del ayatolá o líder supremo como la más importante, porque solo este cuenta con la orientación divina y se le permite aplicar su propio criterio con base en el Corán. Los chiitas creen además que su umma (de umm, madre) es la comunidad perfecta y única agradable a Dios, comunidad de los puros, los únicos teódulos (ofrecen con dignidad sacrificio y culto) que pueden honrar y servir a Alá y reconocen la yihad o guerra santa para defender su territorio y religión; es por eso que la creación del estado de Israel es sentido por ellos como un escándalo teológico absoluto. En general, los chiitas asumen un credo de martirio y revolución, por eso extreman el rigorismo teológico-político. Para ellos la fe es sentimiento y dependencia absoluta de Alá; exigen a sus seguidores una unidad entre vida privada y vida pública. En conclusión, con el martirio del líder supremo el ayatolá Alí Jamenei lo que consiguieron los megalómanos de marras es consolidar una cohesión soteriológica y escatológica de todo el pueblo iraní. 

Jorge Benítez Hurtado

jabenitezxx@utpl.edu.ec

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