
El anhelo de vender una joya más o un trofeo habría llevado a que la persona que atendía una joyería, ubicada en el corazón de la localidad, permita que alrededor de seis personas ingresen a su local para adquirir alguna cosa.
Tres de ellas abordaron a esa persona, que en ese momento atendía el local, sin imaginar que las otras abrirían las puertas de vidrio de las vitrinas en donde estaban varias joyas de oro de diferente modelo.
De un momento a otro esa persona advierte que robaron o hurtaron las alhajas de las vitrinas de su local. Los ciudadanos se marcharon con dirección al occidente de la urbe, una persona dijo que habría huido en un taxi.
CLAVE
El robo habría sido a eso de las 18:00.