Seguimos rezagados

La vacuna contra el covid 19, de famosas  farmacéuticas del mundo, ya está a la venta y, en varios países, ya se está administrando, con resultados que, como es obvio, vendrán a blindar a los seres humanos contra  la letal enfermedad, que ya se ha llevado a un millón novecientas mil personas.

En cada país, se están adquiriendo estas vacunas (Pfizer, Astrazéneca, Moderna, Sputnick, etc.) en cantidades razonables que apunten a combatir el mal a la brevedad posible; eso es plausible. En nuestra América, naciones vecinas a la nuestra, están con las gestiones muy avanzadas para su adquisición, de acuerdo con el número de habitantes.

Lo paradójico ocurre en  Ecuador cuando, desde las esferas del gobierno y del ministerio de salud, se anuncia, como un gran logro, la adquisición de apenas 50 mil vacunas Pfizer, que llegarán al país el 18 de enero. Es incuestionable que la grave situación económica del país le está pasando factura a la salud. Como la vacuna se debe administrar por dosis duplicada, ese irrisorio número, apenas alcanzará para prevenir del contagio a 25 mil personas. Se ha expresado que se comenzará con el personal de salud, que afronta, por su trabajo, el riesgo inminente de contagio, luego con las personas más vulnerables.

Se ha informado que en esta semana, el primer mandatario, junto con el ministro de salud (¡qué poca credibilidad que tiene este señor!) y otros colaboradores del gobierno, viajarán al exterior, para agilitar la adquisición de la vacuna en el  número  necesario, de manera que, hasta concluir el año 2021, todos los ecuatorianos hayamos sido vacunados y podamos volver a la “normalidad”. Mientras tanto, que se apuren, porque nuestro país ya está sufriendo el embate de un rebrote que anuncia enormes riesgos para la salud y la vida de los ecuatorianos. Cuidémonos, por favor!!

Darío Granda Astudillo

dargranda@gmail.com

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