Con la caída de las hojas y el majestuoso manto amarillo finalizó este fenómeno natural.

El reciente avistamiento del florecimiento de los guayacanes en las parroquias Mangahurco, Cazaderos y Bolaspamba, del cantón Zapotillo, en la provincia de Loja, atrajo a un gran número de visitantes, quienes disfrutaron del majestuoso espectáculo natural que tiñó de amarillo el Bosque Seco.
Franco Farfán, presidente de la parroquia Mangahurco, expresó su agradecimiento a los turistas que eligieron este destino para apreciar el fenómeno. “Con el corazón lleno de gratitud y alegría, agradecemos la gran cantidad de visitantes que se acercaron a nuestra comunidad. Nos sentimos profundamente honrados y comprometidos a proteger este tesoro natural”, manifestó.
Farfán recordó que, aunque el ciclo de florecimiento ha concluido, la invitación para conocer las maravillas del sector sigue abierta, fomentando así el turismo sostenible en la zona.
Por su parte, el alcalde de Zapotillo, Burner Moncayo, destacó que el florecimiento culminó con la caída de las flores, observada hasta el martes 14 de enero de 2025. “El colchón amarillo que dejó este fenómeno fue uno de los principales atractivos para los visitantes”, señaló.
Compromiso con la conservación
Durante el evento, las autoridades locales llevaron a cabo rondas nocturnas por las rutas del Bosque Seco, logrando apagar fogatas dejadas por algunos turistas y evitando posibles incendios que podrían amenazar la biodiversidad del área. Este esfuerzo refuerza el compromiso de la comunidad y las autoridades para garantizar la conservación de este ecosistema único.
El florecimiento de los guayacanes no solo dejó una estampa imborrable en quienes lo presenciaron, sino que también reafirmó la importancia de proteger y valorar los recursos naturales de la región.
CLAVE
Este fenómeno natural se vive una vez al año, ya que depende de las lluvias.