Retos económicos y políticos para el nuevo año de gobierno en el Ecuador

Un año de gobierno concluye y los retos de la economía nacional no terminan de satisfacerse. Aunque los máximos hitos descritos como exitosos para el Ecuador han sido el denominado orden macroeconómico, credibilidad internacional y el aumento de las reservas de libre disponibilidad; la economía interna se ve totalmente deteriorada, sumado a los problemas en la salud pública y sobre todo la seguridad ciudadana.

El gobierno nacional ha mencionado públicamente la existencia de nuevos empleos en este año 2022, sin embargo, de una u otra forma son el resultado de la reactivación económica que naturalmente generan recuperación de empleos, más no nuevos empleos. Por otro lado, la inversión pública comprometida como eje de activación aún está a la espera y se nota totalmente en la economía interna una persistente baja tasa de empleo adecuado que no supera los 3 de cada 10 personas en el país.

El gobierno tiene un reto importante para una verdadera activación, el mismo que se resume en mecanismos que permitan generar liquidez a las familias, hasta ahora la política económica no lo ha priorizado, pero ya es hora que se dé, porque los shocks externos como la pandemia y la guerra de Rusia con Ucrania están agravando la ya difícil situación de la economía nacional.

Para que la economía fluya a través de propuestas económicas, hay que hacer notar que se requiere fortalecer la estructura política y allí es donde el gobierno no ha logrado conocer el camino, ya que la crisis política de la Asamblea Nacional es notable y sobre todo profundiza la situación actual del país. Esto impide que tengamos propuestas de política económica que viabilice el camino para la nación y permita a los ciudadanos mejorar su calidad de vida.

Por otro lado, la pérdida del sentido de prioridad nos ha llevado a estar en estos momentos en esta posición. No puede ser posible que aún sigamos teniendo problemas en las carreteras, inundaciones en barrios residenciales, quebradas desbordadas, deslaves, falta de agua potable, entre otros.

Acaso no entendemos lo urgente y lo importante y solo nos rendimos a intereses mezquinos y a veces a gente que sin capacidad llega a ocupar espacios de interés colectivo.

Hoy en día las ciudades necesitan primero líderes con conocimiento y decisión, que por un lado tengan clara visión del territorio y por otro, asumen funciones con valor técnico y coherente, además que existan planes de gestión del territorio que se respeten, diseño de propuestas basadas en la gestión de riesgos, proyectos de agua potable, alcantarillado, energías alternativas, etc.

Ya no hay tiempo para seguir en lo mismo, la suficiencia en conocimiento debe ser el motor que dirija un cargo público, ya que de ellos dependemos en las acciones. Luchemos por ese cambio desde el lugar que estemos y exijamos que quienes tomen esa batuta cumplan con lo mínimo necesario, sino más bien pidámosles que den un paso al costado.

Leonardo Izquierdo Montoya

leonaro.izquierdo.m@gmail.com