En nuestra ciudad pequeñita y de cristal como se la suele denominar se están presentando sucesos impensados, ocurren crímenes en lugares públicos, en horas laborables y ante la vista y paciencia de la ciudadanía. Vivir con la incertidumbre de que cerca de nuestro domicilio haya disparos, que por nuestro trabajo se escuchen disparos o que lastimosamente mientras caminamos nos encontramos con personas armadas o que disparan al aire y sin mira alguna, simplemente, no es vivir.
¿Cómo recuperar la seguridad ciudadana? En nuestras familias, mediante la exigencia de tener presentes las buenas costumbres, valores, principios, en los grupos de amigos, denunciando hechos ilícitos de algún miembro o familiar que esté envuelto en crímenes, en nuestros barrios, garantizando la tranquilidad mediante la solidaridad en el cuidado colectivo. Si cada persona denuncia las prácticas criminales que conoce, se irán extinguiendo, pero si permanecemos en silencio, si no decimos nada cuando veamos actitudes sospechosas, si no queremos actuar frente a las inconductas y ocultamos porque se trata de algún amigo, familiar o simplemente porque no deseo meterme en problemas porque tengo que estar en juicios, no eliminaremos la inseguridad, al contrario, se fortalecerá cada vez más.
Solamente nosotros podemos encender la llamarada, tal como dijo Mao Tse Tung “una sola chispa encenderá la llamarada” seamos la chispa, no nos quedemos tibios. Si conocemos que alguien está en organizaciones criminales, si hay algo sospechoso en nuestro barrio, si hay movilizaciones inusuales, todos estos hechos conllevan un ilícito, por ello, debemos denunciarlos, para evitar que se multipliquen y se fortalezcan.
Manuel Salinas Ordóñez