Referéndum

El show mediático de la extradición de Fito, -trama que fue aprovechado para justificar leyes retrógradas y anti populares-, no ha detenido el auge del narcotráfico y del crimen organizado. 

Estupefactos vemos como nuestro país, se ha convertido en un punto estratégico para el tráfico de drogas, los puertos marítimos y aeropuertos son soportes de este ilícito. De igual manera, se observa el crecimiento de los homicidios, así pues, durante el primer trimestre de 2025 se registraron 2.361 homicidios, lo que representa un aumento del 65% en comparación con el mismo período de 2024, cuando se reportaron 1.428 crímenes, según datos del Ministerio del Interior. Este incremento sitúa al primer trimestre de 2025 como el más violento en la historia reciente del país y la propaganda gubernamental dice: «Ya la gente puede abrir sus locales, ya la gente puede trabajar y puede enviar a sus hijos a la escuela»… ¡Plop!

Ante tamaña incertidumbre y zozobra que se vive, el pasado 3 de junio la Asamblea Nacional aprobó la reforma del artículo 5 de la Constitución, que abre la puerta a la instalación de bases militares extranjeras en el país y necesariamente debe pasar por un referéndum, mismo que debe resolver si se trata de una respuesta a la crisis de seguridad o un atentado a la soberanía. Para mi entender esto no resuelve la placenta de la inseguridad que está arraigada como cáncer de la corrupción en todas las esferas institucionales del Estado.

Recordemos que, en 2009, las tropas de EE.UU. dejaron la base militar de Manta, tras 10 años de «cooperación» en el combate a los cárteles de la droga. Durante esta década las incautaciones anuales de cocaína -en promedio- fueron de 24.421 kilogramos. Luego, entre 2010 y 2019 el promedio anual fue de 53.129 kilogramos; y desde el 2020 hasta el 2022, el promedio anual fue de 151.058 kilogramos decomisados.

Así entonces, se puede inferir que la presencia militar norteamericana no es la condición sine qua non para extirpar el narcotráfico. Además, basta con observar a los vecinos de Colombia y Perú que siguen siendo grandes productores de droga pese a la presencia del ejército de EE.UU.

Más, alrededor de esta farola, el gobierno «genético» buscará engatusar a la población alrededor de otras preguntas de consulta tal como ocurrió con la consulta popular y referéndum del 21 de abril de 2024, donde a propósito del combate a los GDO quisieron imponer el trabajo por horas y el arbitraje internacional y no lo consiguieron.

Desde el campo popular y de izquierda se debe llamar a defender la soberanía nacional y rechazar los afanes geopolíticos de la bota militar extranjera en suelo patrio.

Remo Cornejo Luque

cornejoremo75@gmail.com

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