¿Quién es el gran perdedor?

La reciente consulta popular ha generado un amplio debate, sobre la forma de observar el acontecer político, por parte de la ciudadanía, se afirma “Que la voz del pueblo es la vos de Dios”; sin embargo, y como, lo explique en mi artículo anterior “la masa casi nunca tiene la razón”, la decisión está tomada, pero el error, nos pasara factura a todos los ecuatorianos, a corto, mediano y largo plazo.

El pueblo en su desacertada apreciación consideró que votar por el “no” denotaba su rechazo hacia el presidente, en muchos casos provocado por una falsa oposición, que no quiere revertir sus privilegios y manipula la masa a conveniencia, sin cálculos, frente a las urgentes medidas que requiere el país para salir de sus problemas.

Muchas de las propuestas estaban direccionadas a mejorar la justicia, fortalecer la lucha contra la corrupción y promover cambios en el sistema estructural del país, no se puede justificar que hizo falta un debate profundo sobre las temáticas y promover a través de los medios necesarios una verdadera información, que permita al pueblo entender la importancia de estas para el desarrollo del país, tampoco se puede dejar de lado, el aparataje mediático, los trolls en redes sociales, cuyo objetivo principal era crear conflicto, hostilidad y discusiones en comunidades en línea, generando mayor desorientación miedo y rechazo en sectores de la población.

Súmese la polarización social y política que caracteriza al país, la consulta más que un escenario democrático, fue el teatro donde los intereses políticos y sociales mostraron su verdadera careta, dificultando el consenso nacional.

Se afirma que el gran perdedor es el Presidente, bailan, festejan en las cárceles, los pandilleros y grupos delincuenciales hacen gala, con luces pirotécnicas y disparos; señores el presidente saldrá y seguirá siendo hijo del hombre más rico del país, y nosotros, el pueblo seguiremos viendo como los pájaros siguen cayendo por los perdigones de las escopetas, y, la oposición escupiendo demagogia, porque en propuestas y soluciones reales, adolecen de todo mérito.

Pablo Ortiz Muñoz

acuapablo1@hotmail.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *