Propuesta de modernización vial Loja – Catamayo: implementación de los túneles Villonaco y Miraflores

La provincia de Loja enfrenta una crisis de movilidad agravada por los efectos extremos del cambio climático. Tras una sequía devastadora a finales de 2024 e inicios de 2025, el actual periodo invernal – uno de los más intensos registrados históricamente – ha evidenciado la fragilidad de neustra infraestructura vial. Esta vulnerabilidad es resultado de décadas de falta de previsión en el mantenimiento y operación de la red vial, responsabilidad que compete tanto al Ministerio de Transporte y Obras Públicas como al Gobierno Provincial de Loja, particularmente en lo que respecta a las vías inter parroquiales y caminos vecinales que son vitales para el sector productivo.

Los efectos de esta negligencia son palpables en los principales ejes viales de la provincia. La E682 (Loja-Malacatos-Yangana-Zumba), la E35 (especialmente en los tramos Loja-Catamayo y Catacocha-El Empalme, sector Purgón, Cariamanga-Sozoranga-Macará) y la E50 (Veracruz-Olmedo-Chaguarpamba) han sufrido graves desprendimientos de masas de tierra que han paralizado completamente la movilidad. Esta situación no solo afecta a la provincia de Loja, sino que impacta severamente a las provincias vecinas de Zamora Chinchipe, Azuay y El Oro, comprometiendo incluso nuestras conexiones nacionales con Guayaquil, Cuenca y Quito, así como la integración vial internacional con Perú, particularmente en los ejes binacionales Loja-Yangana-Zumba y Loja-Sullana.

Particularidades de Loja

La problemática se agrava cuando analizamos las particularidades de nuestra provincia. Además de las dificultades inherentes a nuestro relieve topográfico montañoso y a las complejidades geológicas e hídricas de diversos sectores, enfrentamos una creciente demanda vehicular que supera con creces la capacidad de nuestras vías. La ciudad de Loja, como centro neurálgico de la movilidad terrestre, concentra el tránsito de productos mineros provenientes de Zamora Chinchipe y Morona Santiago con destino al Puerto Bolívar para su exportación. La arteria principal para este flujo es el eje vial 35 (Loja-Catamayo), construido en 1970 -hace más de 50 años- y que actualmente soporta un volumen de tráfico 33 veces superior al original. De este tránsito, más del 3% corresponde a vehículos pesados, incluyendo más de 130 camiones mineros diarios con cargas de hasta 50 toneladas, lo que genera graves problemas de fluidez vehicular.

La configuración geográfica de Loja agrava esta situación. Con un emplazamiento lineal de 12 kilómetros de longitud donde convergen las principales vías de acceso, y con un tráfico predominantemente oriente-occidente, la ciudad debe gestionar más de 56.000 vehículos livianos (incluyendo taxis y buses urbanos) en un área no mayor a 30 kilómetros cuadrados. A esto se suma la importancia estratégica del aeropuerto «Ciudad de Catamayo», que atiende a más de 300 pasajeros diarios con destinos como Quito, y que actualmente requiere un promedio de 45 minutos para recorrer los 38.10 km que lo separan de Loja. Esta realidad hace imperativa la modernización del eje vial 35 Loja-Catamayo.

Propuesta

Desde 2010, la ciudadanía ha exigido reiteradamente al gobierno nacional atender esta problemática. Aunque existen estudios realizados por el MTOP entre 2012-2015 que proponen como solución final la ampliación a cuatro carriles del eje vial 35 y la implementación de un nuevo diseño para el acceso sur a Loja con la vía antigua (dos carriles), hasta la fecha no se han materializado estas acciones. Según proyecciones, para 2050 Loja deberá soportar aproximadamente 34.000 vehículos circulando solo en su sector occidental.

Ante esta realidad, presentamos una propuesta alternativa al MTOP, que busca no solo resolver los problemas de tráfico, sino también proteger nuestro frágil ecosistema que se encuentra en el sector montañoso del Villonaco, de un gran volumen de masas de suelo a lo largo de 15 kilómetros con inestabilidad de taludes. La solución consiste en la implementación de dos túneles estratégicos: el Túnel Villonaco (2.601 metros) que conectará el km 18,5 de la vía actual Loja-Catamayo con la avenida Ángel Felicísimo Rojas a la altura del barrio El Plateado; y el Túnel Miraflores (590 metros) que integrará la avenida Manuel Carrión Pinzano (sector Miraflores) con el centro de la ciudad, mejorando la movilidad en los sectores de Obra Pía y Shushuhuaico. Este nuevo trazado, con una longitud total de 24.343 km, permitirá un tiempo de desplazamiento óptimo considerando una velocidad promedio de 60 km/h.

El proyecto completo abarca 58.924 km e incluye:

1.        Ampliación de la vía a 4 carriles (tráfico bidireccional) desde el empate de la vía actual E35 con la vía antigua (km 22) hasta el aeropuerto de Catamayo (8,40 km)

2.        Mejoramiento de la vía actual E35 desde la Rotonda Plateado hasta el punto de empate con el Túnel Villonaco (20,85 km, 2 carriles de tráfico bidireccional)

3.        Nuevo ingreso perimetral a Catamayo para servicio al aeropuerto (4,59 km, 2 carriles)

4.        Mejoramiento de la vía antigua desde el empate E35 (km 24+000) hasta la Urna Virgen del Cisne y Av. Ángel Felicísimo Rojas (16.70 km, 2 carriles de tráfico bidireccional)

5.        Nuevo enlace desde el inicio E35 km 18+500 hasta Loja, incluyendo la planeación de los Túneles Villonaco y Miraflores (8.384 km)

Las ventajas de esta propuesta son múltiples y significativas:

1.        Garantizará una fluidez vehicular acorde a la demanda proyectada, mejorando la conectividad, local, cantonal, regional e internacional, especialmente con Perú.

2.        Reducirá en 13.757 km el recorrido total, generando ahorros tanto en costos de mantenimiento como en tiempo y combustible para los usuarios.

3.        Preservará el bosque productivo-protector del Villonaco, manteniendo su valor paisajístico.

4.        Minimizará en un 81,9% el movimiento de tierras, evitando la formación de escombreras y permitiendo el aprovechamiento del material rocoso excavado en los túneles para obras de pavimentación local.

5.        Permitirá el aprovechamiento del agua drenada del Túnel Villonaco (con pendiente del 2%) para uso en Catamayo y Loja.

6.        Representa una inversión calculada en 143’290.000 (a valores de 2022) con un plazo de ejecución de 4 años, más 3 millones anuales de mantenimiento, totalizando $233’290.000 para 30 años de servicio.

7.        Ofrece la posibilidad de financiamiento mediante Alianza Público-Privada, con peajes estimados en $2.00 considerando un flujo actual de 10.000 vehículos diarios.

8.        Como recomendación, el resultado de la inversión del gobierno nacional en esta propuesta deberá ser destinada para el mantenimiento de las arterias viales aportantes que confluyen a este proyecto.

Solución

Esta propuesta técnica y ambientalmente sostenible representa la solución que Loja necesita y merece para su desarrollo socioeconómico. No podemos permitir que nuestra provincia siga siendo olvidada por los gobernantes de turno. La implementación de los Túneles Villonaco y Miraflores, junto con la modernización integral de nuestra red vial, no es un lujo sino una necesidad urgente para garantizar el progreso de nuestra región y el bienestar de sus habitantes.

¡LOJA MERECE ESTE AVANCE!

Jorge Francisco Alvarado V.

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