No es suficiente celebrar a Loja solo por su día de fiesta marcado en el calendario nacional, o solamente por sus momentos históricos renombrados. Hay que celebrar a Loja por lo que es, un terruño de una Patria sublime como es el Ecuador, que se muestra radiante con sus paisajes, climas primaverales y diversidad natural.
Loja está de fiesta, son 473 años de su fundación. Son casi 5 siglos en los que Loja se yergue vigorosa, pero no solo como un símbolo de altitud y relevancia simplemente, sino más bien como un pueblo hidalgo, gallardo, sobrio y ejemplar para todo un país y una región.
Esta provincia, que siendo una de las más grandes geográficamente del Ecuador ha sido a través de los años relegada a su suerte, por el centralismo opresor que ha tenido el país, pero que a pesar de ello ha demostrado ser capaz de sobrellevar estas vicisitudes y complicaciones por medio de su gente.
Esta gente que ha confirmado ser capaz de romper el yugo tradicional y la discriminación con muestras de trabajo, educación, deporte y cultura. Loja a través de su historia ha justificado ser ejemplo liderando procesos políticos, económicos y sociales que han marcado la identidad nacional y los cambios fundamentales de esta nación.
Sin embargo, no seamos solo parte del pasado, seamos el presente y el futuro para el Ecuador, demostremos que las nuevas generaciones rendimos culto y somos motivo de orgullo de nuestros antepasados, el celebrar a nuestra provincia debemos llenarnos de satisfacción, pero además obligarnos a empoderarnos de un gran compromiso, que lleve a sus ciudadanos a ser la luz que ilumine el destino de este pueblo grande y luchador.
Leonardo Izquierdo Montoya
leonaro.izquierdo.m@gmail.com