¿Por qué adoptar un bajo perfil es peligroso?

A todos nos ha pasado que, cuando éramos estudiantes el profesor decía: ¿Quién quiere pasar al frente? Y a continuación, reinaba el silencio en el salón. Unos se hacían los desentendidos esquivando la mirada del profe, otros agachaban la cabeza y rezaban en silencio ¡Dios que no se acuerde de mí! Hasta que aparecía un/a valiente que decía –Yo-.

Conforme avanza la vida necesitamos de ésos estoicos dispuestos a dar el primer paso. Donald Watson padre del movimiento vegano, a temprana edad, se dio cuenta de la crueldad con la que eran sacrificados los animales para consumo humano y decidió en adelante evitar la carne animal y los lácteos. Rosa Parks activista afroamericana, se negó a ceder el asiento a un pasajero blanco y a moverse a la parte trasera del autobús; esta acción la llevó a la cárcel, pero significó el inicio del movimiento por los Derechos Civiles de EEUU.  Muhammad Yunus, Premio Nóbel de la Paz y padre del microcrédito, era un profesor universitario de economía en Bangladesh, hasta que se percató que pequeñas cantidades de dinero prestadas a mujeres, apoyadas por su comunidad, mejoraría la calidad de sus vidas.  Si tienes miedo a las alturas y tu hijo está atrapado en un quinto piso que arde, te prometo que te olvidas de tus miedos y vas salvar a tu hijo. 

Decir “Yo” y pasar al frente es incómodo, es atreverse a ser objeto de críticas, es desmarcarse de ser uno más del montón, es estar dispuesto a pagar el alto precio que significa sellar un antes y un después ¡Es liderar! Y dejar un mundo mejor de lo que lo encontramos.

Seth Godin, en su obra La Vaca Púrpura, dice que la humanidad está harta de lo normal, de los que se conforman (vacas blancas), lo que es diferente (vaca púrpura) nos atrae, lo recordamos y recomendamos.

¿Y tú sigues pensando en mantener un bajo perfil o estás dispuesto a salirte del montón?

Marlon Tandazo Palacio

@MarlonTandazoP