«Invitación al viaje y otros cuentos inéditos», del peruano Julio Ramón Ribeyro (1929-1994), es otro de mis libros peregrinos. Tanto así que fue adquirido en X-plora Books del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, de Lima, a las 20h33 del nueve de agosto de dos mil veinticuatro, horas antes de tomar un vuelo a Buenos Aires. Era un libro que se había lanzado días antes, y que significó para mí un gran descubrimiento, por cuanto no tenía aproximaciones previas a este autor. Su lectura inicial se dio, con avidez y asombro, en los aeropuertos y en los vuelos que hube de tomar, teniendo como separador un nítido billete de cien pesos argentinos. Una vez en Ecuador, por alguna razón suspendí su lectura, hasta ahora que he logrado consumarla.
Ha sido una experiencia muy placentera, porque en los cuentos de Ramón Ribeyro advierto episodios que en la vida de sus personajes son comunes, pero que experimentan una especie de transfiguración desde lo cotidiano —quizá lo mundano—, hasta convertirse en algo extraordinariamente irreal que interpela y atrae, que hechiza. Se trata de escenas, atmósferas, paisajes urbanos, episodios noctámbulos y laceraciones de la marginalidad humana que calan y que nos plantean varias interrogantes en torno a la condición del hombre, sus conflictos y vulnerabilidad de cara a este mundo impreciso.
Luego de leerlo con total satisfacción, por su capacidad de inventiva e imaginación, paradójicamente Ramón Ribeyro me recuerda a uno de sus personajes, Américo Diosdado, quien le dirige una carta al presidente de la República luego de su fracasado intento de exportar monos desde el Perú, y cuya decisión sería una amenaza incluso para su propia libertad, por cuanto estos animales se le escapan y empiezan a hacer destrozos por toda la ciudad.
Gracias a este libro, así como a Lucho, otro de los fascinantes personajes cuentísticos, sabemos que, en la densidad de la noche, en la búsqueda exasperante del misterio y en los límites espesos que circundan la ciudad, palpita «sórdidamente la vida».
Distinguido lector: acepte esta invitación al viaje y sumérjase en la narrativa ribeyriana, que no le dejará indiferente.
José Luis Íñiguez G.
joseluisigloja@hotmail.com