Política y universidad

Las universidades “Se formaron de las escuelas principalmente de las escuelas catedralicias llamadas a dar una enseñanza superior.” (Chuaqui, B., 2002). De esta forma, la iglesia católica crea una de las más grandes instituciones de la civilización occidental al servicio del intelecto.

El ideal de las primeras universidades fue el de “Buscar la verdad y formar al hombre a través de la ciencia para servir a la sociedad”.

Posteriormente, con el advenimiento del Estado liberal, se crean las universidades profesionalizantes y pasan a ser dirigidas por los gobiernos de turno.

Las diferentes ideologías que han gobernado el Estado han dirigido la actividad de las universidades según su cosmovisión de la realidad y de su propuesta política. Muchas de las veces, su accionar impositivo ha provocado el reclamo de sectores que se han visto obligados a obedecer posiciones contrarias a sus diversos pensamientos.

Entonces, la pregunta que se plantea en este punto es: ¿debe la universidad seguir lineamientos acordes con la ideología del gobierno de turno, o debe haber total libertad para que los diferentes estamentos de la misma determinen independientemente las líneas a seguir, aun a costa de estar desfasados del desarrollo de la nación? En otras palabras, ¿debe estar la universidad sometida al control estatal, tomando en cuenta que el estado es el que la financia?

Cualquier respuesta que se dé, deberá tomar en cuenta dos aspectos importantes y necesarios: primero, la universidad debe gozar de libertad de cátedra, sin que se desentienda del desarrollo económico del país. Segundo, debe haber libertad de pensamiento político, pero no puede caer en el dominio de una ideología política que conforme un Estado dentro de otro Estado, en el que no rinda cuentas al gobierno ni a la nación.

Carlos Enrique Correa Jaramillo

cecorrea4@gmail.com