Para cumplir un objetivo, hay que pagar un precio, no me refiero a uno monetario, si no al esfuerzo que esto requiere. Por ejemplo, para tener un buen estado físico (y de salud), se necesita una buena alimentación y ejercicio; pero, ejercitarse y dejar de comer alimentos que acostumbramos; aunque nos hagan daño, es un precio que generalmente no se quiere pagar.
Como nos gusta ver resultados de inmediato, no cumplimos nuestros objetivos. Por ejemplo, muchos van al gimnasio y como no ven cambios en un mes, ya lo dejan, o estudian una carrera que como se puso difícil, aunque la puedan pagar, igual la dejan, etc.
Están también, quienes quieren lograr el objetivo a toda costa, y utilizan “estrategias ilegales” sin pagar el precio. Por ejemplo, para obtener un título, se requieren muchas horas de estudio, rendir exámenes, hacer una tesis, etc., quienes no es tan dispuestos a pagar ese precio, prefieren copiar, mandar a hacer la tesis o valerse de alguna otra ilegalidad. Pasa lo mismo con los cargos, para obtener uno, en cualquier rama, se requiere cumplir requisitos; los cómodos, prefieren sobornos o favores para obtenerlos, los efectos de aquello traen una distorsión en donde el capaz, no está en donde debe estar y el incapaz, está al frente. Si no pagas el precio de cumplir un objetivo no pretendas realizar una actividad para la cual no estás preparado, tendrás algún beneficio, pero perjudicarás a todos.
Santiago Ochoa Moreno
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