Ni indignación ni sorpresa ¡solo decepción!

La peor señal de un país en decadencia no es la indignación, sino la resignación. El gobierno actual demuestra continuamente su incapacidad para solucionar problemas, en realidad su mera existencia es un problema para su propio partido y para la administración pública, pero entre otras consecuencias, ha conseguido algo sumamente grave, que los ciudadanos dejen de esperar algo de él. Y aun así, logra decepcionar.

El caso de los generadores eléctricos y la decisión de no vincular a los exministros responsables del manejo de la crisis energética, retrata a la perfección, esa sensación colectiva. No sorprende la falta de consecuencias políticas; sorprende que todavía existan quienes crean que las habrá. Después de meses de apagones, pérdidas económicas y caos administrativo, el país sigue sin respuestas claras y sin responsables a la vista.

El gobierno parece vive en una permanente ausencia. Ausente cuando se necesitan decisiones oportunas, planificación o liderazgo. Presente únicamente cuando hay que improvisar explicaciones, cambiar ministros o intentar controlar daños mediáticos. Pasan más ausentes que presentes. Y cuando el gobierno se convierte en noticia, rara vez es por gestión eficiente o soluciones concretas; generalmente es por conflictos internos, errores administrativos o nuevas muestras de improvisación.

Aquello preocupa más, cuando todo concluye en la normalización de la incompetencia. La ciudadanía ya no reacciona con indignación porque el cansancio ha reemplazado a la sorpresa. Se instaló la idea de que, de este gobierno, no se puede esperar demasiado. Pero incluso con expectativas tan bajas, la administración consigue quedar por debajo.

La ausencia de responsabilidades nos deja un mensaje peligroso «en el Ecuador, las faltas no tienen consecuencias reales». Mientras los ciudadanos enfrentan crisis y precariedad, quienes malogran en la gestión, permanecen protegidos por el silencio y la impunidad. Y eso termina alejando la esperanza de que gobernar, todavía signifique servir al país.

Néstor S. González Marca

nestor.gm.loja@hotmail.com

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