
La cantidad de necesidades que no resuelve adecuadamente el Municipio de Loja, como el de sus obreros, seguridad ciudadana, agua potable, bacheo de la ciudad, servicio de transporte urbano, ordenamiento de plazas y mercados, asfaltado de barrios y parroquias, mantenimiento de parques, avenidas y ríos, entre otras, llama urgentemente a trabajar en equipo.
Solos no podemos avanzar. Necesitamos liberarnos de egoísmos y pretensiones. El alcalde del cantón Loja, Franco Quezada, si desea dejar huella y cumplir con el servicio a su pueblo, debe dejarse ayudar y constituir con los señores concejales, directivos de la administración, empleados y trabajadores, un verdadero equipo de trabajo.
Pedimos a la autoridad sensibilidad humana, amor a su lugar natal, para comprender que la población lojana sufre una situación de injusticia, al no ser escuchada ni encontrar solución a sus males, pese a pagar normalmente los impuestos, servicios y tasas municipales.
Actuar con ética, sinceridad, sin engaños ni traiciones, es la exigencia de la ciudadanía y parroquias del cantón Loja. Debe existir siempre participación activa de la comunidad con sus verdaderos representantes y no solamente en el uso de la silla vacía, sino en el debate, análisis, aprobación de presupuestos y planificación seria y objetiva del Municipio, para que exista compromiso y corresponsabilidad en la ejecución y cumplimiento de las obras.
Entonces, antes de quedarse solitario, surge la necesidad de ser solidario, con el dolor ajeno, con el clamor, el hambre de los vecinos, con las legítimas aspiraciones de sus colaboradores. Compartiendo y a veces entregando con lo poco que se tiene. Por eso, insistimos a preparar al equipo municipal, para trabajar en unidad, con las características propias del lojano, contribuir a hacer un equipo definido, comprometido con el deseo de crecer y desarrollarse para alcanzar los mismos objetivos.
Rómulo Acaro Guerrero
romuloacaroguerrero@hotmail.com