Cada 18 de julio desde 2009 Naciones Unidas reconoce el legado de humildad, compromiso y valentía de Nelson Mandela, un defensor de la justicia, dignidad e igualdad en Sudáfrica. Mandela fue uno de los activistas y líderes sociales más importantes e influyentes del siglo XX, su lucha se basó principalmente en contra del Apartheid (una política de Estado basada en la segregación o separación de la población negra e india en Sudáfrica, un sistema político donde las desigualdades y discriminación se asentaban en motivos raciales o étnicos) y en favor de la promoción de una cultura de paz, no violencia, justicia social, democracia y libertad.
Su incansable compromiso por cambiar la realidad de los más débiles y su idea de una Sudáfrica pacífica, multiétnica y democrática lo llevó a ser encarcelado por 27 años. Desde su rebeldía ante la injusticia, segregación, racismo o discriminación pudo posicionar en el mundo su mensaje de conciencia humana, diálogo y reconciliación. Fue el primer presidente negro y elegido democráticamente en Sudáfrica.
El liderazgo de este político ha sido y continúa siendo un ejemplo para su pueblo, así como para la humanidad, en sus palabras “lo más fácil es romper y destruir. Los héroes son los que firman la paz y construyen”. El legado de Mandela con su persistente llamado a la acción no violenta desde su gran sentido político, integridad ética y capacidad moral en contra de la injusticia y en favor de la igualad, dignidad humana o la paz se constituyen hoy en una hoja de ruta e inspiración como un referente de la promoción de la justicia social, resolución de conflictos, diálogo intercultural y la cultura de paz en el mundo.
Santiago Pérez Samaniego
Twitter: @santiagojperezs