Integrantes, en medio del mal tiempo y la neblina, realizaron una travesía por tres parroquias de Paltas. Encontraron a mucha gente en albergues, deseosa de volver a sus hogares.

La Asociación de Paltenses Residentes en Loja, en días anteriores, llegó con kits a las parroquias Guachanamá, Cangonamá y Lauro Guerrero, del cantón Paltas, en la provincia de Loja, duramente golpeadas por las lluvias, dejando al momento varios damnificados. La ayuda se concretó gracias a la colaboración ciudadana y al empuje de los paltenses que, desafiando, el frío, la lluvia y la neblina, llegaron a los puntos donde la necesidad fluye.
Ayuda para Guachanamá
La presidenta del organismo, Maira Naranjo, resalta el aporte generoso de diferentes personas que permitió armar los kits, así como destaca el apoyo de la Fundación Rodríguez Witt, profesionales de la salud Maricini Atarihuana y Marizta Pacheco que colaboraron con medicamento.
En Guachanamá se entregaron 40 kits a las personas que fueron afectadas por los deslizamientos de tierra y que tuvieron que salir de sus hogares por precaución, ahora están en albergues temporales que se habilitaron en el centro parroquial.
Ruth Pinza, una de las afectadas, cuenta que a su vivienda ingresó lodo, producto de un deslave de tierra. Ella y sus padres de la tercera edad salieron de su casa junto con vecinos de tres viviendas aledañas que corrían el mismo riesgo. Ahora están en el centro parroquial alojados en sitios temporales.
Miguel Sarango, presidente del Gobierno Parroquial de Guachanamá, agradeció las ayudas que serán distribuidas no solo a los damnificados sino también a aquellas personas de la tercera edad o con discapacidad que, por su situación y por la temporada invernal, están incomunicadas en barrios y caseríos, donde es difícil acceder.
En Lauro Guerrero
El recorrido para la entrega de los kits continuó en la parroquia Lauro Guerrero, donde hace más de un mes un deslave destruyó 21 viviendas y fallecieron tres personas y una se encuentra desaparecida desde hace 42 días.
En este lugar el tiempo parece que se ha detenido desde el mismo día del deslave, aún se puede observar los montículos de tierra producto de la tragedia, además de artículos y enseres que van saliendo conforme se remueven los escombros.
La gente camina por las calles y mira al paso el espacio vacío que quedó por la destrucción de las casas, además se escucha el agua que desde la parte alta vierte como si hubiera nacido un manantial.
Luego de recorrer el sector afectado, la delegación se trasladó al albergue que se habilitó en la escuela del lugar, es recibida por el presidente del Gobierno Parroquial y algunos de los damnificados.
En este sitio se acogen a 191 personas, quienes sobreviven con las donaciones de las personas e instituciones públicas y privadas que les han hecho llegar, además de otros cantones y provincias que también se han hecho presentes en estos difíciles momentos.
Juan Celi, presidente del Gobierno Parroquial, dice que se ha hecho una planificación para poder convivir en un solo espacio, hay grupos de cocina, un responsable del centro de acopio que lleva un inventario de lo que les donan, incluso hay un encargado de hacer el menú de alimentación para balancear la comida.
Cuentan con un guardia de seguridad, una unidad médica y apoyo de la Policía Nacional que hace recorridos por todo el sector, incluido el albergue.
En esta parroquia, el peligro acecha, de acuerdo con informes preliminares la zona céntrica y los barrios Santa Cecilia y Moras están en riesgo. Esperan los informes finales del levantamiento que hizo el Instituto Geofísico Militar que determinará lo que pasa en el sitio.
Hacia la parroquia Cangonamá
En Cangonamá también hay 38 damnificados por las lluvias. Fueron alojados en la casa comunal y otro grupo en la escuela del sector. Hay ciudadanos de todas las edades, incluso las personas de la tercera edad ya quieren volver a sus casas, así lo refirió María Chamba, una adulta mayor, quien expresa que, si bien está a buen recaudo, extraña estar en su vivienda junto a sus animalitos y todo lo que le pertenece.
Ellos se aferran a su fe en la Virgen de la Asunción que, desde el 1 de mayo de 2025, recorre las casas de la parroquia y pernocta en cada una de ellas hasta finalizar el mes. Maira Naranjo agradece a quienes colaboración con los insumos, vehículos y acompañaron en el recorrido.
- PARA SABER
Los paquetes comprendieron víveres, ropa, frazadas y medicina para los damnificados.
- VOZ
Es gratificante haber llegado con estas ayudas, todo lo que nos donaron fue entregado”,
Maira Naranjo, dirigente de los paltenses residentes
Aquí me encuentro a buen recaudo, pero extraño mi vivienda, mis animalitos y mis pertenencias”,
María Chamba, habitante de Cangonamá