Los errores nos pasan factura

En Ecuador hablar del futuro es incierto, si observamos la historia, el país ha sido un cumulo de caídas y levantadas, es decir, luego de 192 años, aún no hemos aprendido nada, fenómenos económicos han hecho de nuestra economía un destrozo, la mayor parte de estos por pésimas decisiones políticas, de gobernantes que no observan al país en su conjunto, la mayor parte de estos, caudillos torpes o secuaces, fieles a los intereses del poder, o de la clase a la que sirven.

Lo dicho, no son palabras que evoca mi mente por antojo, no la historia escrita así lo dice, las confabulaciones, los bajos tratos, el tráfico de influencias y la corrupción, han sido el pan del día a día, de los gobiernos de turno, en la actualidad es un virus latente en la sociedad y para el cual no hay vacuna; tan enraizado está el problema, que ya no solo afecta a las masas torpes de la sociedad, sino que ha calado en las clases privilegiadas, en el poder político, judicial, legislativo y en la burocracia, al extremo de perfeccionarlos para las buenas intenciones; lo lamentable de esto, es que, el problema está acentuándose en la clase media, que es la que siempre ha mantiene a flote este país, en todos los aspectos.

Algo que llamo mi atención hace algún tiempo respecto a este problema, fue un artículo que leí en Primicias (31/08/2022) titulado “Todos los jueces son correístas” de Felipe Rodríguez Moreno, en el cual el autor aduce, que pensar esto es un error garrafal, las preguntas serían, si los jueces buenos saben que hay corruptos y cometen actos de esta naturaleza ¿qué hacen respecto”, al no hacer nada, ¿en qué se convierten?, lo dejo a criterio ciudadano; lo propio, para con el resto de las instituciones.

Pablo Ortiz Muñoz

acuapablo1@hotmail.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *