Los colibríes tienen su propia casa en la parroquia Tacamoros, en Sozoranga

Llegan a las instalaciones alrededor de 500 animalitos al día. Se retiran de allí a las 19:00. El ingreso, al momento, no tiene costo alguno para propios y extraños.

Los animalitos están muy familiarizados con el administrador, quien les alimenta en su mano, y también con los visitantes.
Los animalitos están muy familiarizados con el administrador, quien les alimenta en su mano, y también con los visitantes.

En la parroquia Tacamoros, perteneciente al cantón Sozoranga, en la provincia de Loja, se encuentra un llamativo espacio, denominado La casa del colibrí, donde se puede ver a un metro de distancia a aproximadamente 11 especies de estas avecitas. 

Un continuo aleteo

Édgar Francisco Castillo Solano, actual concejal rural de Sozoranga es el propietario y administrador de La casa del colibrí, cuya particularidad es la presencia de estos inquietos colibríes y su especial aleteo que fascina a propios y extraños, quienes se dejan atraer por la dulzura de tan sutiles animalitos.

Se estima el avistamiento al día de aproximadamente 500 colibríes que llegan a la Casa en busca de alimento que, pacientemente, Édgar Castillo les suministra desde hace más de dos años. Lo hace a través de 10 bebederos.

Azúcar blanca diluida en agua fresca es el menú de todos los días, un complemento alimenticio para ellos cuando, en ciertas épocas del año, las flores escasean en Tacamoros. Es que buscan su propia comida. El administrador calcula que cada uno recorre la parroquia succionando el néctar de aproximadamente mil flores.

De 06:00 a 19:00

Los animalitos, que no pertenecen a Édgar Francisco, llegan en condición de ‘huéspedes’ a las 06:00 y se retiran a los campos de Tacamoros en busca del descanso cerca de las 19:00, hasta tanto, durante todo el día, permanecen en su ‘Casa’ trinando y ofreciendo un espectáculo natural a los turistas.

La casa del colibrí, en unos dos meses, ofrecerá al público un valor agregado: unas cabañas para descansar, hamacas, hornillas para cocer alimentos, entre otros servicios, así como una hectárea de espacio, poblado de plantas frutales, flores ornamentales y más, todo enmarcado en un entorno natural.

Visitantes

Grupos de amigos, familias, estudiantes, turistas, entre otros, visitan las instalaciones que permanecen abiertas de lunes a domingo, cuyo ingreso, por el momento, no tiene precio alguno. El propietario dice que La casa del colibrí fue fundada para que Tacamoros sea conocida en el concierto provincial y nacional.

  • PARA SABER

En el Facebook está como Édgar Francisco Castillo Solano. Su contacto es el 0985208085. De Cariamanga a Tacamoros hay 40 kilómetros de distancia.

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