Lojanos, ¿saben nuestros orígenes, nuestros ancestros, nuestros progenitores, de dónde venimos y hacia dónde vamos?, ¿qué sabemos hacer?, ¿qué estamos haciendo en la actualidad?, ¿a qué nos dedicamos los lojanos?
Hasta aquí ningún Poder del Estado, Municipio, Prefectura, ni candidato alguno que tercia a la Asamblea Nacional, no han declarado algo comprometedor, serio y concreto, sobre este tema, que permita sembrar las bases para acabar con el desorden y la anarquía que pretenden aculturizarse entre nosotros, sobre lo que vamos a hacer de hoy en adelante los lojanos.
Pues tampoco ha habido ningún tipo de pronunciamiento con urgencia, sobre la intervención de patriotas lojanos, revestidos de ese gran espíritu cívico para que se comprometan a liderar con la participación ciudadana, la construcción y ejecución de un verdadero diseño o propuesta de desarrollo provincial que en la práctica determine la guía y la ruta por donde tenemos que transitar, con la cual daremos verdadero sentido a nuestra vida, para salir con fuerza de esta especie de estancamiento, paralización, desorden y completo anarquismo.
Que tome en cuenta entonces con verdadero entusiasmo la inmensa riqueza turística, que permanece abandonada, dañándose, desperdiciándose, desorganizada y cada vez con menor producción y productividad, lo cual puede dinamizar y generar la economía necesaria para ayudar a solucionar importantes problemas que nos aquejan como la falta de vivienda, educación, salud, apertura y mantenimiento de vías carrozables.
Para que Loja salga de la rutina y nuestros campos y centros poblados crezcan y prosperen necesitamos saber con urgencia, de dónde venimos y hacia dónde vamos, con qué objetivos, metas claras y precisas caminamos.
Rómulo Acaro Guerrero