La vida es un ratico

Paul Donés de la banda Jarabe de Palo decía: la vida son 4 días y 3 han pasado ya.

No hay tiempo para guardar rencores, solo queda tiempo para dar lo mejor de nosotros o incluso empezar de nuevo sin temor.

La ira, nunca ha conseguido algo bueno; el coraje, cuántas veces nos ha hecho tomar malas decisiones, y el perdón, es el único refugio que ha calmado nuestras almas ( si no ha funcionado, el alejarse tiene el mismo efecto).

Ya no hay tiempo de enemistades, quizá ni de buscar solo culpables, nos queda tiempo para buscar soluciones, para querernos, y para vivir el momento, eso si, sin que eso conlleve a perjudicar nuestro futuro, el cual puede ser muy largo, o muy corto.

Ya no hay tiempo de buscar la felicidad en los demás, hay que compartir la nuestra, y si no la tenemos, la inventamos, y si no tenemos ganas, nos sacudimos, porque si queda un día de los cuatros, no nos queda más que fabricar nuestros mejores momentos, aunque la vida nos haya tratado a su gusto, con sus caprichos e incluso con sus incomprensiones, hay  que valor lo que tenemos; y lo que no tenemos, que sea un motivo para dar lo mejor y tratar de conseguirlo, y lo que hemos perdido, que sea el motor que inspire nuestro caminar.

Solo nos queda tiempo, de tratar de ser más y mejores cada día. Con todo el mal que hay en este mundo, no nos queda más que ser agentes de cambio, y el que no crea que merece la pena, que al menos no interrumpa a quienes queremos hacer de este, un mundo mejor.

Santiago Ochoa Moreno

santiago_ochoa_2008@hotmail.com