
La Universidad Nacional de Loja (UNL) brindó asesoría técnica a la Municipalidad de Cuenca para la toma de decisiones en torno al arbolado urbano, tras la preocupación por la caída súbita de árboles que pone en riesgo a la ciudadanía. Este apoyo surge gracias al trabajo científico desarrollado por la UNL en el primer proyecto de arbolado urbano del Ecuador.
Ante la solicitud del Municipio de Cuenca, la UNL envió a dos docentes-investigadores de la Carrera de Ingeniería Forestal, quienes participaron en una reunión del comité interinstitucional. Durante este encuentro, expusieron las capacidades de la academia lojana y realizaron un diagnóstico preliminar de los árboles colapsados, principalmente eucaliptos, así como del estado de las araucarias, consideradas patrimonio de la ciudad y deterioradas por su antigüedad.
Con herramientas especializadas, los expertos recolectaron muestras para ser analizadas en el Laboratorio de Dendrocronología de la UNL, el único de su tipo en el país. Se espera obtener resultados en los próximos días. Sin embargo, el diagnóstico inicial evidencia un alto riesgo en el arbolado urbano de Cuenca, debido a enfermedades que afectan las raíces de los eucaliptos. Un estudio fitosanitario permitirá identificar el agente causante de este deterioro.
Darwin Pucha, director del Proyecto de Arbolado Urbano de la UNL, explicó que en el Parque Calderón, en el centro histórico de Cuenca, existen ocho araucarias con más de 150 años de antigüedad. Aunque aparentemente no presentan complicaciones, serán analizadas para determinar la calidad de su madera. “Nuestra Carrera de Ingeniería Forestal es la más destacada a nivel nacional entre las escuelas forestales, por eso nos piden apoyo”, resaltó.
El proyecto de arbolado urbano desarrollado en Loja tomó alrededor de tres años y es pionero en el país por la implementación de una plataforma digital que permite visualizar información detallada sobre los árboles en parques y avenidas, incluyendo su tipo, edad, estado, riesgo de caída y función. En los próximos días, se espera presentar esta iniciativa a nivel nacional.
CLAVE
En Cuenca no ha habido estudios previos en arbolado urbano, por lo que la UNL abordará el problema en dos fases: una emergente y, a mediano y largo plazo.