Entramos al último trimestre del año y el 2022 está a la vuelta de la esquina. Con ello iniciarán las visitas de los políticos a los barrios más olvidados, se entregarán dádivas, todos querrán inmiscuirse en jornadas de solidaridad y aparecerán los ofrecimientos de grandes proyectos de infraestructura, pues empezará la campaña electoral, camino a las prefecturas, alcaldías, concejalías y juntas parroquiales.
Por todo lado empiezan a sonar los nombres de quienes participarán en la próxima campaña electoral, eso nos hace reflexionar y recordar los ofrecimientos de los políticos en 2019. Me voy a referir a los pueblos del Sur, particularmente a los que se encuentran en la línea de frontera y que pertenecen a Loja. Pueblos olvidados, sin infraestructura básica y con administradores que de forma desconsiderada han manejado los recursos económicos.
Alcaldes que hoy se escudan en la crisis económica generada por la pandemia del Covid-19, para justificar su inacción. Concepto demasiado fácil de desechar, pues también existen autoridades que pese a sus errores ejecutan obras de gran envergadura, como, por ejemplo, la construcción de la terminal terrestre de Saraguro, los proyectos de saneamiento ambiental recientemente anunciados en Quilanga y la consecución de equipo caminero en Puyango y Celica.
Recuerdo que un alcalde de la frontera, en campaña ofreció la apertura de extensiones de la Universidad Nacional de Loja, del aeropuerto. Otra autoridad ofreció terminal terrestre y camal. Nada de eso se cumplió. Veamos la terrible situación en la que viven los hermanos de Sabiango, un pueblo que brillaba y hoy es todo opaco, porque un contratista incumplió y sus autoridades jamás defendieron los intereses de su gente. En Calvas, el Túnel las Totoras fue nuevamente abandonado, pues en el Gobierno de Moreno, se incumplieron todos los compromisos, mientras el alcalde ‘bien gracias’.
Las elecciones se acercan, llegarán ofreciendo grandes construcciones, seguramente también universidades, mientras nuestra gente no tiene, agua, alcantarillado, energía eléctrica y conectividad a Internet, elementos que en estos tiempos son básicos para el desarrollo. Espero por lo menos quienes aspiren dirigir los destinos de los pueblos del Sur, tengan un plan de trabajo y que nuestro pueblo sabio, no se deje engañar por la miserable dádiva, elemento principal en las campañas de los responsables la triste realidad de los pueblos del Sur.
Eduardo Loaiza Lima
eduardo18081983@gmail.com