Con el triunfo cómodo alcanzado en el primer partido ante el país anfitrión por 2 – 0, la Selección empieza a ilusionar a los 18 millones de ecuatorianos. Se cree que esta vez podría tener la mejor actuación en un Mundial de Fútbol, superando al Mundial del 2006 donde llegó a octavos de final.
A un lado quedaron los problemas de seguridad, los problemas económicos, los problemas domésticos, los casos de corrupción, la falta de servicios básicos, la carestía de los artículos de primera necesidad en los centros de abasto, las prebendas de los políticos, etc. Ahora es el momento de hacer una pausa a las cosas negativas para pensar en positivo, es el momento de vivir y sentir la fiesta que sólo el fútbol nos regala con la pasión de siempre.
La unidad en medio de la diversidad sí es posible. Ayer, el fútbol nos dio la oportunidad de volver a creer en nuestro país, de que las cosas que nos unen son mucho más fuertes de las que nos separan; de creer que cuando nos unimos es posible obtener grandes resultados en función de las grandes causas nacionales.
El triunfo histórico de la Selección obtenido ante Qatar rompe con un maleficio de 92 años donde el anfitrión nunca perdió en el partido inaugural de un Mundial de Fútbol, nos debe llamar a la reflexión de que los nobles objetivos se los alcanza en unidad. Así como nos unimos para respaldar y festejar las victorias de nuestra Tri, también se podría hacer lo mismo para alcanzar las grandes metas en función de los grandes intereses de nuestra ciudad, provincia y país.
Por ahora, sigamos disfrutando del Mundial de Qatar -que a propósito es el más caro de la historia- porque nos hará olvidar de los desgobiernos y de sus políticas que cada vez acentúan las brechas sociales y económicas. Nos merecemos, hasta el domingo 18 de diciembre, seguir disfrutando de las alegrías que nos ofrece el bendito balón de fútbol con momentos de esparcimiento y emociones.
César Sandoya Valdiviezo
@SandoyaC