En el contexto histórico actual, donde los extremos ideológicos han demostrado sus limitaciones, la socialdemocracia se presenta como el camino más sensato para lograr desarrollo con equidad. Este modelo, que combina una economía dinámica con un sólido Estado de bienestar, ha transformado sociedades en Europa y América Latina, demostrando que es posible crecer económicamente mientras se protegen los derechos sociales fundamentales. Para Ecuador y particularmente para nuestra Loja, esta tercera vía representa una oportunidad histórica de superar los ciclos de populismo y neoliberalismo que tanto nos han costado.
La propuesta concreta se basa en tres pilares fundamentales: un Estado que garantice servicios públicos de calidad mediante una reforma fiscal justa, donde quienes más tienen contribuyan proporcionalmente más; una economía social de mercado que incentive la producción local sin descuidar las regulaciones necesarias para proteger a los trabajadores y consumidores; y una verdadera descentralización que permita a Loja y otras provincias gestionar sus recursos según sus necesidades específicas.
En el caso lojano, nuestras ventajas competitivas -desde el capital humano formado en nuestras universidades hasta nuestro potencial turístico y agropecuario- pueden florecer bajo este modelo. Convertir a la UNL en un centro de innovación aplicada, desarrollar un turismo sostenible que valore nuestros recursos naturales, y apoyar a los pequeños productores con acceso a créditos y mercados, son solo algunas de las acciones concretas que podemos implementar.
Este proyecto requiere la participación activa de todos: autoridades transparentes, empresarios comprometidos con el desarrollo local, académicos generando soluciones, y ciudadanos vigilantes de la gestión pública. En tiempos de crisis global, donde temas como el cambio climático y las emigraciones demandan respuestas innovadoras, Loja tiene la oportunidad de convertirse en referente nacional de un desarrollo equilibrado y sostenible. La socialdemocracia no es una utopía, sino un modelo probado que podemos adaptar a nuestra realidad, construyendo entre todos un futuro donde el progreso económico vaya de la mano con la justicia social y la preservación de nuestros valores culturales. La Tercera Vía es el camino. ¿Te sumas?
Paúl Cueva Luzuriaga
paulscueva@hotmail.com