La lealtad es una de las características más importantes de una persona, pues, a través de ella, se desarrolla un vínculo casi indisoluble entre los amigos, los familiares, los maestros, etc.; salvo que ese vínculo se llegase a romper por un desvalor como la traición, la codicia o la ruindad; bien vale decir que la lealtad no se jura… se demuestra con hechos y acciones. La lealtad es compromiso, con uno mismo, con la verdad, con los principios, con las causas que se defienden. La lealtad vale tanto en política como en los demás aspectos de la vida: el trabajo, la vecindad, el deporte. Dice Mario Ruiz Zafón: […]“La lealtad es difícil de encontrar, porque en un mundo donde todos buscan algo a cambio, pocos están dispuestos a dar sin esperar nada.”[…]
La lealtad política va de la mano de la obligación política. La obligación política comprende el respeto a la Constitución y las leyes; el carácter específico de la obligación política radica en una situación de poder, que se sustenta en la lealtad de cada uno de los integrantes. La lealtad es la permanencia y apoyo constante a una persona, institución o región, significa nunca darle la espalda a aquello que reconoces como importante en la vida frente a cualquier dificultad que se presente, demostrar lealtad es demostrar honor y gratitud por todas aquellas personas unidas con cualquier vínculo sentimental.
En nuestra sociedad, a priori, parece que las personas leales, tienen un espacio político mermado en la esfera sociopolítica. Importan menos las ideas y el discurso político se centra más en atacar al oponente que en proponer soluciones reales. La política, hoy y siempre, es un marco donde conviven múltiples intereses, donde a diario se ponen a prueba las lealtades y juramentos de amistad eterna, pero obviamente, la capacidad de asombro ante las debilidades de la condición humana no tiene límite. Decía Cánocas del Castillo: […]”la política es el arte de aplicar en cada época aquella parte del ideal que las circunstancias hacen posible”. […] En esta campaña electoral hemos visto más desleales… que coidearios, más ruindades… que lealtades, más oportunistas …que políticos de viejo o nuevo cuño; la politiquería sigue siendo leal a la pobreza intelectual de la gran mayoría de candidatos; para que esto cambie les deseamos: …buen viento …y buena mar.
Lenin Paladines Salvador
leninb14paladines@gmail.com