Coordinador zonal anuncia intervenciones menores a partir de enero de 2022.

En la Unidad Educativa Lauro Guerrero, de la ciudad de Loja, el tema de la infraestructura física sigue siendo un dolor de cabeza para los padres de familia, quienes exigen a las autoridades una intervención urgente a fin de que al plantel puedan regresar los alumnos a las labores presenciales en febrero de 2022. Este pedido también es justificado porque se aspira que en el menor tiempo posible, el establecimiento vuelva a ser militar de acuerdo a lo que señalan las reformas a la Ley Orgánica de Educación Intercultural (LOEI).
El presidente del Comité Central de Padres de Familia, Jackson Conza Conza, señala que las instalaciones de la unidad educativa presentan “un deterioro demasiado severo y fuerte”. Se refiere a “un problema sanitario demasiado grave” que presenta la institución y que de no solucionarse eso, advierte, como Comité Central han decidido que los alumnos no regresarán a las clases presenciales. “Vivimos una emergencia sanitaria y, sin embargo, dentro de las condiciones mínimas que habla la ministra, el sistema sanitario del colegio no cumple con los requerimientos mínimos”, manifiesta.
El problema, que surgió por el año 2018, se agrava con las lluvias. Dice que el caudal del río aledaño al plantel ingresa a las tuberías hasta salir por las baterías sanitarias. A su criterio, esta situación retrasa el proceso para volver a ser militar. Además, manifiesta que hay otros problemas, como los canales de aguas lluvias que no cumplen adecuadamente su función, y losas que estarían a punto de colapsar.
Conza Conza puntualiza que el arreglo de las instalaciones le corresponde al Ministerio de Educación. “Es la única entidad que tiene la obligación de hacerlo. No lo puede hacer nadie más”, afirma.
El coordinador zonal 7 de Educación, Camilo Espinosa Pereira, indica que se realizó una inspección a la Unidad Educativa Lauro Guerrero para verificar el estado de la infraestructura física como el equipamiento. “En efecto hay necesidad de hacer intervenciones menores y unas más fuertes”, asegura.
No obstante, el tema de recursos económicos es una traba. La autoridad zonal manifiesta que al estar por finalizar el año fiscal, es imposible hacer una intervención mayor porque no hay el presupuesto.
Hasta que existan recursos, la Coordinación Zonal 7 resolvió efectuar intervenciones menores a partir de enero de 2022, a fin de dejar listo el tema del agua potable y el funcionamiento de las instalaciones sanitarias.
Una gestión que llevó adelante la institución fue ante la Unidad Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (Umapal), para que realice un estudio sobre el estado en el que está el sistema de alcantarillado del ‘Lauro Guerrero’. “Cuando tengamos ese informe, nosotros pondremos en el POA (plan operativo anual) del próximo año 2022, una asignación especial que permita cubrir esta necesidad que es la más fundamental que tiene la institución educativa”, revela.
En cuanto a otras intervenciones, como el pintado de la infraestructura, Espinosa Pereira ve necesario el apoyo de los padres de familia “en la forma como ellos vean conveniente, haciendo autogestión…”
Sobre el volver a ser militar, manifiesta que aún se está en un proceso administrativo. “Se está elaborando el acuerdo ministerial y las condiciones de esos retornos, de tal manera que cuando ya llegue el momento, lo anunciaremos a la ciudadanía”.
PARA SABER
En otro tema, en el ‘Lauro Guerrero’ se registró desde hace algunos días, la desvinculación de varios docentes. Un maestro manifestó que este proceso se ha dado sin tener en consideración un análisis técnico. Manifiesta que los educadores que salieron del plantel fueron a otras instituciones y no todos esos puestos que dejaron vacantes han sido cubiertos con otros profesionales. Lo que le preocupa al maestro es que esta desvinculación se da cuando ya ha transcurrido parte del presente año lectivo.