La herencia de Trump

A pocos días de producirse la posesión de Joe Biden como el Presidente Nro. 46 de los Estados Unidos, el actual mandatario Donald Trump se encuentra en medio de una tormenta política que puede llevarlo a enfrentar un segundo impeachment, proceso que tendría por propósito  juzgar el procedimiento inadecuado del presidente saliente en los acontecimientos suscitados en el Capitolio que derivó en el asalto a las instalaciones del Congreso por parte de simpatizantes radicales del trumpismo que se niegan a aceptar la derrota electoral, exacerbando con ello los ánimos y profundizando aún más las diferencias en ese país.

Y si queremos hablar de herencias, precisamente, la administración de Donald Trump deja a EE.UU con una economía afectada por sus cuatro costados, con una crisis sanitaria sin precedentes que registra hasta el momento 22,3 millones de personas contagiadas y la apocalíptica cifra de 373 mil muertes. A esto se suma un país profundamente dividido, producto de una política sustentada en un discurso abiertamente violento, intolerante y segregacionista. A propósito, Francis Fukuyama, desvela que el propósito central de Trump, antes y dentro de la política ha sido siempre la ‘autoproclamación’ y que ‘…no ha tenido empacho a la hora de sortear a personas o leyes que se interpusieran en su camino por cualquier medio a su alcance’.

Lo que ha hecho Trump y sus partidarios republicanos en las últimas elecciones en EE.UU hablan de una decadencia de la política y de sus instituciones que ponen en entredicho, en últimas, la calidad de su democracia.

Por eso, se requerirá de un gobierno -conciliador pero firme- en la administración Biden – Harris, para revertir esa política nacionalpopulista.

Giovanni Carrión Cevallos

@giovannicarrion

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